Especialistas advierten que el reto de la vivienda no es solo financiero, sino estructural y de implementación de políticas públicas
El déficit habitacional en México no podrá resolverse únicamente con inversión o construcción de nuevas viviendas, sino mediante una coordinación efectiva entre los distintos niveles de gobierno y el sector privado, coincidieron especialistas durante el Foro Los Nuevos Retos de la Vivienda.
Durante el panel titulado ‘El papel de las políticas públicas en la reducción del déficit habitacional’, los participantes destacaron que los principales obstáculos para avanzar en la agenda de vivienda están relacionados con la falta de articulación institucional, la tramitología y las limitaciones en infraestructura básica.
Falta de coordinación frena la política de vivienda
Al respecto, Alfredo Martínez Alonso, CEO de Grupo Resnova, señaló que uno de los principales problemas es la dificultad para que las políticas federales se implementen de manera efectiva en estados y municipios.
“Se ha hablado un poco de la falta de coordinación entre los tres niveles de gobierno, haciendo hincapié en los gobiernos municipales que igual no son capaces o no tienen el conocimiento adecuado para aterrizar correctamente las políticas e iniciativas de vivienda que se analizan a nivel federal. También se ha hablado de la falta de infraestructura en cuanto a energía eléctrica y factibilidades de agua, que son la base para que cualquier proyecto tenga éxito”, dijo.
Asimismo, advirtió que la lentitud en los procesos administrativos representa un freno para la inversión.
“El tiempo de dos años y medio para la tramitología es un obstáculo importante para atraer inversión pública, privada e incluso extranjera. Hay fondos internacionales interesados en vivienda, pero si no hay rapidez en licencias ni infraestructura suficiente, se limita su participación”, indicó.
Repensar la vivienda desde el territorio
Por su parte, Miriam Saldaña Chairez, diputada del Congreso de la Ciudad de México, advirtió que el problema de la vivienda también está vinculado a la forma en que se concibe el desarrollo urbano.
“Cuando vemos la forma en la que seguimos construyendo vivienda de interés social, pareciera que no ha evolucionado en décadas. Eso nos ha llevado a gentrificar las ciudades, a mandar cada vez más lejos a quienes menos tienen, porque el suelo es lo más caro. Tenemos que cambiar la visión y empezar a construir hacia arriba, aprovechar el espacio y generar proyectos más integrales”, explicó.
En ese sentido, planteó la necesidad de impulsar desarrollos mixtos que integren distintos niveles socioeconómicos en un mismo espacio.
Política pública: avances y retos
En su intervención, Circe Díaz Duarte, directora general de Política de Vivienda de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), destacó que el nuevo Programa Nacional de Vivienda busca precisamente atender estos desafíos a través de una estrategia integral.
“El programa retoma cuatro ejes fundamentales: la coordinación interinstitucional, la reducción del déficit habitacional, la armonización normativa y el ordenamiento territorial justo y sostenible. La clave está en cómo logramos que las políticas públicas federales realmente permeen a nivel local y se traduzcan en soluciones concretas”, detalló.
Asimismo, subrayó que la atención al déficit requiere nuevas herramientas y esquemas.
“No es solo el Programa de Vivienda para el Bienestar. Estamos trabajando en mejoras de crédito, en regularización, en autoproducción asistida y en esquemas financieros que permitan ampliar el acceso. El reto es atender a la población de menores ingresos, que históricamente ha quedado fuera del mercado”, comentó.
El verdadero reto: cambiar la visión de la vivienda
Finalmente, los participantes coincidieron en que el desafío de la vivienda en México va más allá de la construcción o el financiamiento, y requiere un cambio de enfoque en la forma en que se diseñan e implementan las políticas públicas.
“El reto de la vivienda en México es transformar la manera en la que construimos. No es solo un reto financiero o político, es un reto más profundo: cambiar la visión para hacer mejor las cosas”, concluyó Alfredo Martínez.









