La SICT reconoció a Francisco de Pablo Galán y Augusto Quijano Axle por su legado en infraestructura educativa y arquitectura con sentido humano
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) entregó los Premios Nacionales de Ingeniería y Arquitectura 2024 al ingeniero Francisco de Pablo Galán y al arquitecto Augusto Quijano Axle, respectivamente, en reconocimiento a su trayectoria y aportaciones al desarrollo del país.
La ceremonia fue encabezada por Jesús Esteva Medina, titular de la SICT, en representación Claudia Sheinbaum Pardo, la presidenta de México, en el Palacio Postal Mexicano.
Durante el evento, el funcionario destacó que ambos galardonados son “memoria viva de un país que se ha construido con inteligencia, esfuerzo y responsabilidad asumida”.
Infraestructura educativa como semilla de futuro
En el caso del ingeniero Francisco de Pablo Galán, se reconoció su contribución al desarrollo de infraestructura educativa en México, a través de la construcción de escuelas y espacios de aprendizaje.
Al respecto, el titular de la SICT subrayó que su obra trasciende lo físico, al incidir directamente en la formación de nuevas generaciones.
“Ahí, en esos muros que resguardan sueños, en esas aulas donde se forman ciudadanos, su obra adquiere una dimensión distinta, se vuelve semilla”, expresó.
Asimismo, enfatizó el valor social de este tipo de proyectos: “Construir infraestructura educativa no sólo es levantar un edificio, es abrir oportunidades”.
Arquitectura que emociona y trasciende
Por su parte, el arquitecto Augusto Quijano Axle fue reconocido por una trayectoria marcada por la sensibilidad y la capacidad de generar experiencias a través del espacio.
Al entregar el Premio Nacional de Arquitectura 2025, Jesús Esteva señaló que el trabajo de Quijano demuestra que la arquitectura puede conectar con lo más profundo de la experiencia humana.
“Sus obras no sólo se recorren, se viven, invitan a detenerse, a contemplar, a reconocernos”, dijo. Y destacó que su propuesta retoma una dimensión emocional y espiritual del espacio, en línea con el pensamiento del arquitecto mexicano Luis Barragán.
Construir como acto de memoria y responsabilidad
Asimismo, durante la ceremonia, se resaltó que tanto la ingeniería como la arquitectura son disciplinas que dejan huella en la sociedad, al formar parte del entorno cotidiano de las personas.
En ese sentido, el titular de la SICT afirmó que toda obra implica una responsabilidad con el tiempo y la memoria colectiva.
“Construir también es un acto de trascendencia, porque ninguna obra nace sola, toda obra es memoria y sin memoria no existimos”, indicó.
Reconocimiento al legado profesional
El evento fue organizado por la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México y contó con la presencia de autoridades, especialistas, así como familiares y colegas de los galardonados.
“Hoy, al honrarlos, también nos comprometemos a no olvidar, a asumir nuestra responsabilidad, a seguir construyendo con sentido”, concluyó Esteva Medina.









