Óscar Montoya señala que sólo 5% del sector vivienda utiliza procesos industrializados, lo que impacta costos y abre paso a nuevas soluciones constructivas
En un entorno marcado por presiones en costos y una creciente demanda habitacional, la industrialización del sector vivienda en México continúa siendo limitada. De acuerdo con especialistas, la dependencia de procesos tradicionales sigue impactando la productividad y encareciendo el desarrollo de nuevas unidades.
Durante su participación en el Foro Los Nuevos Retos de la Vivienda, Óscar Montoya, gerente general de Grupo Constructor y Consultor DIC, señaló que la adopción de esquemas industrializados en la construcción aún es marginal.
“La industria sigue sin ser industrializada al 100%. Platicaba hace poco con nuestros amigos de mezclas listas, donde me decían que solamente tienen un 5% de absorción en el mercado. Imagínense, todavía el 95% se sigue haciendo sin industrialización”, platicó.
El directivo advirtió que esta condición mantiene una alta dependencia de la mano de obra, un factor que se ha encarecido de forma sostenida en los últimos años.
“¿Y esto qué genera? Que estamos haciendo cosas con mano de obra, que además está muy escasa; que a nosotros como desarrolladores ha subido más del 50% el costo de la mano de obra los últimos seis años. Todo esto sumado nos lleva también a no tener un producto”, señaló.
Industrialización de materiales como alternativa
Ante este contexto, la industrialización de insumos y sistemas constructivos comienza a posicionarse como una vía para mejorar la eficiencia del sector. En particular, la producción de materiales tradicionales bajo procesos industriales busca responder a las nuevas exigencias del mercado.
Al respecto, Alfredo Martínez Alonso, presidente de Grupo Novaceramic, explicó que la empresa ha centrado su operación en modernizar el uso del ladrillo, un material ampliamente adoptado en México.
“Lo que hemos hecho en Novaceramic es aprovechar la cultura de utilización de ladrillo que tiene México a través de muchas décadas, pero industrializar ese ladrillo para ofrecer mejores soluciones constructivas a las necesidades actuales del mercado”, explicó.
Esta estrategia permite trasladar a escala industrial un material tradicional, con el objetivo de mejorar tiempos de obra, calidad y desempeño de las edificaciones.
Capacidad productiva y alcance logístico
Como parte de su operación, Novaceramic cuenta con una capacidad de producción que ronda el equivalente a 1.2 millones de ladrillos diarios. En términos de vivienda, esto representa insumos suficientes para alrededor de 200 unidades por día, además de una red logística que facilita su distribución a distintos puntos de consumo.
Este tipo de escala industrial busca atender uno de los principales retos del sector: incrementar la oferta de vivienda sin depender exclusivamente de procesos artesanales o intensivos en mano de obra.
Beneficios ambientales y eficiencia en obra
Además de la productividad, la industrialización del ladrillo también incorpora criterios ambientales. De acuerdo con Martínez Alonso, los procesos de fabricación consideran el uso de combustibles menos contaminantes, así como un aprovechamiento más eficiente de recursos.
En obra, el uso de ladrillo aparente, es decir, sin recubrimientos adicionales, permite reducir el consumo de agua y de materiales complementarios como cementos y acabados, cuyo proceso de producción implica mayores emisiones.
«Lo que Novaceramic que está intentando en México es dar posibilidades a la arquitectura de utilizar las bondades de trabajar con ladrillo industrializado. Y ese ladrillo industrializado también aporta una menor utilización de recursos naturales. La utilización de ladrillo aparente también eficienta mucho en la utilización de agua en la obra», detalló.
Arquitectura y valor en la vivienda
A nivel de diseño, este tipo de soluciones también incide en la calidad arquitectónica de los desarrollos. El uso de ladrillo aparente ofrece variedad de formatos, texturas y acabados, lo que amplía las posibilidades de diseño sin incrementar significativamente la complejidad constructiva.
“Lo que ofrece Novaceramic es mejorar mucho la arquitectura con la que se hacen esas viviendas. Es decir, la arquitectura utilizando ladrillo aparente ofrece alternativas muy singulares y ofrece alternativas muy atractivas en cuanto a construir vivienda bonita y vivienda digna», señaló.
De acuerdo con el directivo, este enfoque es común en mercados internacionales donde el ladrillo industrializado forma parte de la arquitectura habitacional debido a los multiples beneficios que ofrece.









