La estrategia de Marruecos combina construcción de vivienda social, incentivos para desarrolladores y programas de regeneración urbana para ampliar el acceso habitacional
La crisis global de vivienda ha llevado a distintos gobiernos a fortalecer sus políticas habitacionales mediante esquemas de construcción, subsidios y financiamiento. En ese contexto, Marruecos ha consolidado una estrategia que combina la producción de vivienda social con la regeneración urbana y la atención de asentamientos precarios, mediante la participación del Estado y de desarrolladores privados.
Fernanda Lonardoni, jefa de la Oficina de ONU-Habitat para México, Cuba y Centroamérica, señaló que menos de 10 países producen vivienda social a gran escala en el mundo. Aunque la funcionaria no enumeró esas naciones, Marruecos destaca por mantener una política habitacional que articula incentivos fiscales, producción de vivienda y transformación urbana.
Vivienda social como herramienta de desarrollo urbano
La política habitacional de Marruecos es coordinada por el Ministerio de Ordenación del Territorio Nacional, Urbanismo, Vivienda y Política de la Ciudad, en conjunto con el Groupe Al Omrane, empresa pública encargada de desarrollar proyectos de vivienda y renovación urbana.
A diferencia de otros modelos donde el Estado concentra la construcción, Marruecos promueve la participación del sector privado mediante incentivos fiscales para desarrollar vivienda social, mientras que Al Omrane impulsa proyectos dirigidos a reducir el déficit habitacional, urbanizar nuevo suelo y mejorar las condiciones de los asentamientos con mayor rezago.
La estrategia también incorpora programas de reestructuración de barrios, dotación de infraestructura y equipamiento urbano, con el objetivo de integrar a las comunidades al desarrollo de las ciudades y mejorar su acceso a servicios básicos.
Las metas de la estrategia
Durante los últimos años, Marruecos ha orientado su política habitacional hacia la diversificación de la oferta y la reducción del déficit de vivienda mediante programas de vivienda social y vivienda para la clase media.
Como parte de esta estrategia, el gobierno puso en marcha el Programa de Ayuda Directa a la Vivienda 2024-2028, que sustituyó los incentivos fiscales dirigidos a los desarrolladores por subsidios directos a los compradores de vivienda.
El esquema contempla apoyos de 100,000 dirhams para la adquisición de viviendas con un valor de hasta 300,000 dirhams, y de 70,000 dirhams para viviendas con un precio de entre 300,000 y 700,000 dirhams, con el propósito de ampliar el acceso a la vivienda y estimular la producción habitacional.
De manera paralela, el Groupe Al Omrane mantiene proyectos de renovación urbana, urbanización de suelo y desarrollo de nuevos conjuntos habitacionales en distintas regiones del país, como parte de la estrategia nacional para reducir el déficit habitacional.
Una estrategia para ampliar el acceso a la vivienda
Los apoyos están dirigidos principalmente a hogares de ingresos bajos y medios, así como a familias que adquieren una vivienda por primera vez. El programa busca facilitar el acceso a la propiedad mediante subsidios directos, al tiempo que incentiva la construcción de nuevas viviendas por parte del sector privado.
En paralelo, los proyectos de regeneración urbana benefician a habitantes de asentamientos precarios y zonas con rezago urbano mediante obras de infraestructura, regularización del suelo y desarrollo de nuevos espacios habitacionales.
Con esta estrategia, Marruecos mantiene una política habitacional que combina incentivos económicos, participación del sector privado y desarrollo urbano. El modelo no sólo busca incrementar la producción de vivienda social, sino también mejorar las condiciones de habitabilidad e integrar a las comunidades al crecimiento ordenado de las ciudades.








