Especialistas advierten que la calidad constructiva es un factor determinante para garantizar la seguridad de una vivienda
En un contexto en el que México enfrenta un déficit habitacional de 8.8 millones de hogares y más de 30 millones de personas viven en condiciones de rezago habitacional, especialistas del sector consideran que ampliar el acceso a la vivienda debe ir acompañado de una mejor calidad constructiva.
La elección de materiales duraderos y de sistemas constructivos adecuados no solo mejora la seguridad estructural de las viviendas, sino que también reduce los costos de mantenimiento y fortalece el patrimonio familiar a largo plazo.
Además, casi el 90% de las viviendas autoconstruidas que presentan rezago fueron edificadas con recursos propios, una cifra que refleja la necesidad de impulsar soluciones constructivas que combinen accesibilidad, resistencia y durabilidad para responder a las necesidades de millones de familias mexicanas.
Construir con visión de largo plazo
Para especialistas de Novaceramic, uno de los principales desafíos consiste en cambiar la percepción de que reducir el costo inicial de una vivienda implica sacrificar la calidad de los materiales. Por el contrario, sostienen que una construcción bien ejecutada puede representar un ahorro significativo a lo largo de su vida útil.
“El verdadero ahorro nunca está en comprar el material más barato, sino en construir una vivienda que permanezca segura, estable y funcional durante toda su vida útil. Cuando una familia invierte en materiales de calidad, está invirtiendo en tranquilidad y en patrimonio”, afirmó Gilberto Méndez, director comercial de Novaceramic.
El especialista explicó que problemas como filtraciones, grietas, humedad, deformaciones o reparaciones estructurales suelen estar relacionados con el uso de materiales de bajo desempeño o con procesos constructivos inadecuados, lo que incrementa los costos de mantenimiento y reduce la vida útil de las viviendas.
Materiales duraderos para proteger el patrimonio
En ese sentido, Novaceramic destacó que el ladrillo cerámico continúa posicionándose como uno de los materiales de mayor confiabilidad para la construcción de vivienda, al ofrecer resistencia estructural, durabilidad, confort térmico y menores requerimientos de mantenimiento.
Entre sus principales atributos se encuentran su estabilidad mecánica, comportamiento ante el fuego, aislamiento térmico y capacidad para conservar el valor patrimonial de los inmuebles a lo largo del tiempo.
De acuerdo con Méndez, la elección de materiales adecuados también resulta fundamental en un país donde la autoproducción de vivienda representa una parte importante de la actividad del sector, por lo que combinar mejores insumos con asesoría técnica puede contribuir a disminuir el rezago habitacional.
“El ladrillo ofrece mucho más que resistencia. Aporta estabilidad, confort térmico, eficiencia energética y una vida útil que puede superar varias generaciones cuando forma parte de un sistema constructivo correctamente diseñado. No es únicamente un material; es una inversión en seguridad», señaló.
La vivienda accesible también debe ser durable
Los especialistas coincidieron en que el concepto de vivienda accesible debe ir más allá del precio de compra y considerar factores como la durabilidad, el desempeño estructural y los costos de mantenimiento a lo largo del tiempo.
Una vivienda construida con materiales de mayor calidad puede representar una inversión inicial más consciente, pero también ofrecer mayor seguridad, eficiencia y protección para las familias durante décadas.
En ese sentido, Novaceramic consideró que el debate sobre la vivienda en México no debe centrarse únicamente en incrementar la oferta habitacional, sino también en garantizar que las nuevas viviendas estén preparadas para responder a las necesidades de las familias y resistir el paso del tiempo mediante soluciones constructivas de mayor calidad.








