Millones de familias recurren a la autoconstrucción de vivienda como alternativa frente a las dificultades para acceder a financiamiento
La falta de vivienda social en México impulsa el crecimiento de la autoconstrucción como una de las principales alternativas para millones de familias que buscan acceder a un patrimonio.
Factores como el aumento en el precio del suelo, el encarecimiento de los créditos hipotecarios y la limitada oferta de vivienda económica han llevado a que cada vez más hogares opten por construir o ampliar sus viviendas de manera progresiva.
De acuerdo con estimaciones citadas por Materiales San Cayetano Express, actualmente el país enfrenta un déficit habitacional de entre 8.2 y 8.5 millones de viviendas.
Además, se prevé que para 2030 México requerirá al menos 6.6 millones de viviendas adicionales para atender el crecimiento poblacional y los cambios en la conformación de los hogares.
Ante este panorama, la autoconstrucción ha dejado de ser una práctica aislada para convertirse en una pieza fundamental del desarrollo urbano, particularmente en la Zona Metropolitana del Valle de México.
Según datos de la Encuesta Nacional de Vivienda y estimaciones del sector, cerca del 62.8% del parque habitacional mexicano ha sido autoproducido por sus propios habitantes mediante procesos graduales de construcción y ampliación.
La autoconstrucción, protagonista del crecimiento urbano
La tendencia es especialmente visible en la Ciudad de México y el Estado de México. El reporte señala que más de la mitad de las viviendas de la capital surgieron mediante esquemas de autoconstrucción, mientras que municipios como Ecatepec, Nezahualcóyotl, Chimalhuacán y Valle de Chalco han experimentado una expansión urbana marcada por construcciones progresivas desarrolladas fuera del mercado inmobiliario formal.
A ello se suma que una parte importante de la población trabaja en condiciones de informalidad o no cuenta con ingresos suficientes para acceder a financiamiento hipotecario, situación que limita sus posibilidades de adquirir una vivienda producida por el mercado formal.
En este contexto, especialistas coinciden en que la autoconstrucción continuará desempeñando un papel relevante para atender las necesidades habitacionales de la población, aunque advierten sobre la importancia de garantizar que estos procesos se realicen con criterios de seguridad, calidad y planeación adecuados.
Capacitación y acompañamiento para construir patrimonio
Frente a este escenario, empresas vinculadas al sector de materiales de construcción han comenzado a fortalecer programas de asesoría y capacitación dirigidos a familias que desarrollan proyectos de vivienda progresiva.
“Hoy la autoconstrucción necesita algo más que materiales accesibles: necesita información, acompañamiento y capacitación. Muchas familias están construyendo su patrimonio sin apoyo institucional, y por eso es fundamental acercarles soluciones más seguras y eficientes”, señaló Oscar Montoya, gerente general de Materiales San Cayetano.
De esta manera, mientras la producción formal de vivienda social enfrenta desafíos para atender la demanda existente, la autoconstrucción se mantiene como una de las principales respuestas de las familias mexicanas para resolver sus necesidades habitacionales y consolidar su patrimonio.









