Por Jenny Althair Rivas Padilla*
Las ciudades no las hacen solo el concreto ni las políticas públicas. Las hacen millones de decisiones patrimoniales que ocurren cada día: una familia que compra su primera casa, un inversionista que apuesta por un barrio, un joven que rentará su primer departamento. Detrás de cada una hay un profesional inmobiliario. Por eso, cuando hablamos del futuro urbano de México, hablamos también de quién acompaña esas decisiones y con qué preparación.
El tamaño del reto
Los números obligan a la humildad. La Comisión Nacional de Vivienda estima que más de ocho millones de hogares enfrentan escasez de vivienda adecuada, y la demanda proyectada llega a 6.6 millones de unidades hacia 2030. Al mismo tiempo, la densidad por vivienda pasó de 4.77 habitantes en 1995 a 3.64 en 2025: hogares más pequeños que demandan más viviendas.
El mercado responde con precios al alza. Según la Sociedad Hipotecaria Federal, el valor de las viviendas adquiridas con crédito hipotecario creció 7.3% en el segundo trimestre de 2026, y el avalúo promedio nacional se ubicó en 1.96 millones de pesos. El segmento económico-social, el que más necesita contención, subió 10%.
El Estado ha asumido un papel protagónico. De acuerdo con la Sedatu, se han contratado 667 mil viviendas, 37% de la meta sexenal de 1.8 millones, con una inversión acumulada de 75 mil 900 millones de pesos. El Infonavit, por su parte, financió 46.6% del monto del sistema de crédito para vivienda en 2025 y 73.5% del número de créditos, mientras que el Fovissste prevé 42 mil 768 financiamientos en 2026.
La iniciativa privada también lee el momento. El informe de 4S Real Estate revela que 71% de los líderes del sector considera a los millennials el mercado más importante, frente a 41% en 2023, y que la oferta de vivienda vertical en las principales metrópolis creció 213% desde 2017. Softec confirma la tendencia en las plazas: en Mérida, los departamentos representan 64% de los 321 proyectos activos.
Aquí está mi convicción central: podemos construir millones de viviendas y aun así fallar si el mercado no es confiable. El sector inmobiliario aporta cerca de 5.4% del PIB según el INEGI, y la construcción habitacional representa 67.7% de ese total. Es una industria demasiado importante para operar sin estándares.
Hoy, 24 de las 32 entidades cuentan con legislación en materia inmobiliaria hablamos de un 75% de los estados de nuestro país. Esa asimetría regulatoria significa que la protección del patrimonio de una familia depende, en buena medida, de dónde vive. Mientras se cierra esa brecha legal, la profesionalización voluntaria y la certificación son el piso mínimo de certeza que el gremio puede ofrecer hoy.
Lo que AMPI aporta
En 2025, AMPI realizó 3,051 acciones de capacitación con 45,479 participantes, además de más de 3,000 certificaciones federales y un centenar de internacionales. Detrás de cada cifra hay alguien que decidió prepararse mejor antes de asesorar a una familia. Con más de siete décadas de historia, ahora damos un paso más: el Centro Universitario AMPI ofrece una ruta que va del Técnico Superior Universitario hasta la maestría.
Creemos que el asesor del futuro será mucho más que un intermediario: interpretará información, evaluará riesgos, entenderá el financiamiento público y privado, y aprovechará la inteligencia artificial sin perder el criterio ético. Ese perfil es el que las ciudades necesitan para crecer con orden.
Tres compromisos para las ciudades que vienen
Primero, certeza. Impulsaremos que cada entidad cuente con marco legal inmobiliario y que ningún consumidor quede sin respaldo profesional.
Segundo, inclusión. El rezago está en la vivienda social y media; el gremio debe estar en ese mercado, no solo en el residencial, con asesoría que conecte a las familias con Infonavit, Fovissste y banca.
Tercero, visión urbana. Un asesor que entiende movilidad, servicios y suelo recomienda mejor y contribuye a ciudades más compactas y habitables.
Una cita para construir juntos
Del 17 al 19 de noviembre, en el WTC Ciudad de México, celebraremos el 55 Congreso Internacional Inmobiliario y los 70 años de AMPI. Ahí, gobierno, industria y profesionales conversaremos sobre certeza jurídica, inteligencia artificial, desarrollo urbano sostenible y financiamiento.
Las ciudades del futuro no se improvisan. Se planean, se financian y se acompañan con personas preparadas, éticas y comprometidas. Ese es el México que AMPI quiere ayudar a construir.
*Jenny Althair Rivas Padilla
Presidenta Nacional de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios A.C. (AMPI México)





