Hirschhorn advirtió que la falta de vivienda asequible y de coordinación institucional agrava la presión sobre el crecimiento urbano y las zonas de conservación
La falta de oferta formal de vivienda en México ya genera impactos urbanos y ambientales que evidencian la dimensión estructural del problema habitacional. El crecimiento de la autoconstrucción, la ocupación irregular de zonas de conservación y la presión sobre áreas estratégicas para el abastecimiento de agua forman parte de las consecuencias derivadas del rezago habitacional que enfrenta el país.
Leopoldo Hirschhorn, presidente de Grupo HIR, señaló que la producción de vivienda continúa siendo insuficiente para atender la demanda existente, especialmente para los sectores de menores ingresos, situación que ha propiciado el crecimiento de asentamientos irregulares.
La falta de oferta impulsa la ocupación irregular
Durante su participación en Liga Inmobiliaria, Leopoldo Hirschhorn señaló que actualmente más del 60% de las viviendas que se construyen en México corresponden a procesos de autoconstrucción, fenómeno que, en muchos casos, deriva en la ocupación de zonas no aptas para el desarrollo habitacional.
“En México se construyen cerca de 800,000 viviendas al año, de las cuales más del 60% se les llama autoconstrucción. Eso quiere decir que la gente se mete en áreas naturales protegidas. ¿Por qué lo permitimos? Porque no hay otra. No hay otra manera de hacerlo”, afirmó.
El directivo advirtió que esta situación ya genera presión sobre las zonas de conservación de la Ciudad de México, las cuales cumplen una función estratégica para el equilibrio ambiental y el abastecimiento hídrico de la región.
“Cerca del 60% de las zonas de conservación de la Ciudad de México son invadidas cada año. El Banco Mundial hizo un estudio hace unos años donde había 1,500 hectáreas invadidas, son 650 zócalos, de ese tamaño es el problema y de ahí vienen los acuíferos para dotar de agua a la Ciudad de México. Entonces estamos ante un problema estructural muy importante”, comentó.
Vivienda social, una deuda histórica
Ante este escenario, Hirschhorn consideró necesario fortalecer la política pública de vivienda y consolidar mecanismos que permitan ampliar la oferta habitacional formal, particularmente para la población de menores ingresos.
El presidente de Grupo HIR reconoció que el actual programa Vivienda para el Bienestar representa un paso importante para atender un segmento históricamente rezagado; no obstante, señaló que aún se requieren acciones de mayor alcance para resolver el déficit habitacional del país.
“Necesitamos empezar a generar una política desde arriba, una economía pública en donde la vivienda sea parte de una prioridad, de un tema muy importante. Y es lo que está pasando ahora con Vivienda para el Bienestar, que es una solución a eso”, indicó.
Asimismo, destacó que durante años la vivienda dirigida a la población de menores ingresos dejó de atenderse, lo que contribuyó al crecimiento de la informalidad habitacional.
“Durante muchos años nunca hicimos vivienda para la gente que menos tiene y creo que este gobierno lo ha entendido muy bien y lo está haciendo muy bien, pero necesitamos políticas públicas mucho más trascendentales”, señaló.
Coordinación y certeza para ampliar la oferta
Hirschhorn también consideró necesario modificar la percepción sobre el papel de los desarrolladores dentro de la problemática habitacional y fortalecer la coordinación entre autoridades y sector privado para facilitar la producción de vivienda.
“Necesitamos ser los desarrolladores vistos como lo que somos, como una solución a los problemas y hoy parece que somos los creadores de los problemas. Como no hay vivienda, somos culpables de que nosotros construimos más, es un tema ilógico”, comentó.
En ese sentido, indicó que uno de los principales retos continúa siendo la falta de coordinación entre los distintos niveles de gobierno, así como los procesos administrativos y regulatorios que retrasan el desarrollo de nuevos proyectos habitacionales.
“Necesitamos todos ponernos de acuerdo, porque cuando uno va a las más altas esferas te dicen construyan, vean los medios; abajo no hay facilidades. Les pido que vayan a pedir un alineamiento a una alcaldía, a ver cuánto se tarda; entonces los retos son enormes”, concluyó.








