La presión sobre la disponibilidad de agua en distintas regiones del país comienza a modificar la operación y planeación de los desarrollos industriales. Frente a este escenario, Finsa implementó sistemas de reutilización de agua en sus parques industriales con el objetivo de reducir desperdicios y asegurar el suministro para las empresas instaladas en sus complejos.
Durante su participación en The Real Estate Show 2026, Sergio Argüelles, presidente ejecutivo y del consejo de Finsa, señaló que el sector manufacturero representa únicamente el 4% del consumo total de agua en México; sin embargo, explicó que la compañía busca maximizar el aprovechamiento de ese recurso mediante infraestructura de tratamiento y reutilización.
“Lo que estamos haciendo nosotros para poder maximizar ese 4% es construir plantas de re-uso de agua en nuestros parques, estamos reusando prácticamente hasta el 80% entonces estamos contribuyendo muchísimo a que, de una u otra forma, no se desperdicie”, comentó.
El directivo indicó que la disponibilidad de agua comienza a convertirse en uno de los principales retos para el crecimiento industrial, particularmente en estados del norte del país donde coinciden la expansión manufacturera y las condiciones de estrés hídrico derivadas del nearshoring.
En ese contexto, Finsa señaló que la infraestructura industrial comienza a competir no sólo en ubicación o conectividad, sino también en la capacidad para garantizar recursos básicos para la operación de las empresas.
Nuevo León, ejemplo de reutilización de agua
Como parte de esta estrategia, Finsa puso en marcha un sistema de tratamiento avanzado de agua en su parque industrial de Santa Catarina, Nuevo León, con una inversión superior a 30 millones de pesos (mdp).
La infraestructura permitirá recuperar alrededor de 520 metros cúbicos diarios de agua, equivalentes a aproximadamente seis litros por segundo. Además, reducirá hasta en 80% las descargas hacia cuerpos receptores y disminuirá el consumo de agua potable dentro del complejo industrial.
Inicialmente, el sistema surgió como un plan piloto; sin embargo, la empresa ya analiza replicarlo en otros parques industriales ubicados en zonas con condiciones críticas de disponibilidad de agua.
“Lo que comenzó como un piloto hoy lo vemos como un estándar de desarrollo hacia adelante. En regiones con estrés hídrico, este tipo de soluciones dejarán de ser opcionales y se convertirán en parte del diseño base de la infraestructura industrial”, afirmó Rodolfo Morales, director de ASG en FINSA.
Actualmente, el agua tratada podrá utilizarse en actividades como riego de áreas verdes, procesos de construcción, manufactura y servicios internos del parque industrial.
Eficiencia hídrica, factor de competitividad industrial
Finsa señaló que el objetivo de largo plazo consiste en avanzar hacia modelos de ‘descarga cero’, donde el agua utilizada dentro de los parques industriales pueda tratarse y reutilizarse en su totalidad.
La empresa indicó que la disponibilidad de agua comienza a influir cada vez más en las decisiones de inversión industrial, especialmente en mercados con altos niveles de estrés hídrico.
En ese contexto, Sergio Argüelles señaló que la infraestructura industrial del futuro deberá garantizar recursos estratégicos para mantener la continuidad operativa de las empresas.
“La infraestructura industrial del futuro ya no compite únicamente en ubicación o conectividad, sino en su capacidad para asegurar recursos críticos como el agua”, señaló.
El directivo añadió que garantizar el acceso al recurso será determinante para sostener el crecimiento industrial en el país durante los próximos años.
Industria busca mantener acceso a derechos de agua
En ese contexto, Argüelles también se refirió a las discusiones en torno a la actualización de la Ley General de Aguas y al impacto que tendría sobre los desarrolladores industriales. Explicó que Finsa participó en mesas de diálogo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para modificar algunos puntos relacionados con los derechos de extracción.
El directivo señaló que una de las propuestas planteaba retirar a los desarrolladores la posibilidad de administrar directamente los derechos de extracción de agua en sus parques industriales para devolver ese control a Conagua.
“Tuvimos un acercamiento con Conagua, nos impacta muchísimo lo que se pretendía hacer, es quitarle los derechos de extracción de pozo a los desarrolladores, regresárselo a Conagua”, comentó.
Argüelles indicó que, tras las conversaciones con Conagua, el sector logró impulsar ajustes a la propuesta original para mantener mecanismos que permitan a los desarrolladores conservar acceso prioritario a esos derechos.
“Logramos presionar lo suficiente a la Conagua para modificar el convenio final y creo que es el que está a punto de salir, donde nos van a dar opción de primera mano y obviamente ciertas ventajas para seguir controlando y realmente teniendo acceso a los derechos”, afirmó.
Para Finsa, la disponibilidad de agua ya no sólo representa un reto ambiental, sino un elemento clave para sostener el crecimiento industrial y la viabilidad de nuevos desarrollos en regiones con estrés hídrico.








