Especialistas advirtieron que los megaeventos deportivos suelen generar presiones sobre el mercado inmobiliario de las ciudades anfitrionas
A un par de semanas del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtieron sobre los efectos que este tipo de megaeventos pueden generar en las ciudades sede, desde presiones sobre el mercado inmobiliario hasta transformaciones urbanas de largo alcance.
Durante el coloquio ‘Mundial FIFA 2026. Reflexiones sobre los impactos en la ciudad’, organizado por el Programa Universitario de Estudios sobre la Ciudad (PUEC), académicos y expertos analizaron las transformaciones que suelen acompañar a los grandes eventos deportivos internacionales, entre ellas el aumento de los precios inmobiliarios, el encarecimiento de las rentas y los procesos de desplazamiento de población.
El Mundial también transforma el mercado inmobiliario
Los participantes señalaron que los megaeventos deportivos suelen atraer inversiones públicas y privadas destinadas a infraestructura, movilidad, servicios y renovación urbana. Sin embargo, estos procesos también pueden generar efectos secundarios sobre la vivienda y el costo de vida de los habitantes.
De acuerdo con los especialistas, en diversas ciudades que han sido sede de eventos internacionales se han observado incrementos en el valor del suelo y en los precios de venta y renta de inmuebles ubicados en zonas cercanas a proyectos estratégicos o corredores turísticos.
Además, advirtieron que estas dinámicas pueden derivar en fenómenos de gentrificación, especialmente cuando las inversiones privilegian el atractivo turístico y comercial sobre las necesidades habitacionales de la población local.
El desafío es construir beneficios permanentes
Durante el encuentro se destacó que uno de los principales retos para las ciudades anfitrionas consiste en garantizar que las inversiones asociadas al Mundial generen beneficios de largo plazo y no únicamente ventajas temporales durante el desarrollo del torneo.
Los expertos coincidieron en que la planeación urbana debe considerar aspectos como movilidad, espacio público, accesibilidad, vivienda y sostenibilidad, con el objetivo de que las obras y proyectos impulsados por el evento contribuyan al desarrollo integral de las ciudades una vez concluida la competencia.
Asimismo, subrayaron la importancia de evaluar de manera anticipada los impactos sociales y económicos que podría generar la llegada masiva de visitantes, particularmente en zonas donde ya existen presiones sobre el acceso a la vivienda.
Ciudad de México enfrentará retos de movilidad y habitabilidad
Los académicos señalaron que la Ciudad de México, una de las tres sedes mexicanas del Mundial junto con Guadalajara y Monterrey, enfrentará desafíos relevantes en materia de movilidad, infraestructura urbana y gestión del espacio público.
En este contexto, consideraron fundamental que las estrategias de preparación para el torneo incorporen una visión de largo plazo que permita fortalecer la calidad de vida de la población residente y evitar que los beneficios del evento se concentren únicamente en determinados sectores económicos.
Para los especialistas, la Copa Mundial de la FIFA 2026 representa una oportunidad para impulsar mejoras urbanas y fortalecer la competitividad de las ciudades mexicanas.
No obstante, advirtieron que el verdadero éxito del evento dependerá de la capacidad de las autoridades y actores involucrados para equilibrar el desarrollo económico con el bienestar social, el acceso a la vivienda y la construcción de ciudades más incluyentes.









