Durante el Foro Los Nuevos Retos de la Vivienda, especialistas de los sectores público y privado destacaron que el sector de la vivienda enfrenta una paradoja: requiere más unidades, pero también demanda mejores prácticas para lograrlo.
En ese sentido, indicaron que, para impulsar una vivienda adecuada, eficiente y sostenible, se deben fortalecer distintos aspectos de la cadena de valor, desde los materiales y la construcción, hasta la política pública y la ampliación de productos financieros para facilitar el acceso.
Al respecto, Alfredo Martínez Alonso, presidente de Grupo Novaceramic, destacó que el punto medular de la industria debe ser la calidad e impulsar la innovación, las mejores prácticas y nuevas políticas, con el objetivo de “construir mejor”.
“La vivienda en México enfrenta una paradoja compleja. La necesidad de construir más pero también de construir mejor. Durante años el enfoque estuvo en el volumen, en atender el rezago habitacional que tiene México. Pero hoy sabemos que no basta con producir vivienda, tenemos que garantizar que esa vivienda sea digna, eficiente, sobre todo, sostenible en el tiempo. El reto no es menor, no se trata solo de cerrar el déficit habitacional, sino de hacerlo bien”, apuntó.
La vivienda con problemas estructurales a nivel global
Fernanda Lonardoni, jefa del Programa para México, Cuba y Centroamérica de ONU-Hábitat, explicó que actualmente se atraviesa por una crisis de vivienda global, desencadenada por problemas estructurales.
En ese contexto, detalló que todos los sectores e industrias dentro del sector vivienda deben estar correlacionados para generar vivienda de calidad y, en consecuencia, ciudades de calidad.
“Estamos frente a una crisis global que requiere soluciones estructurales. Hay temas que afectan a toda la cadena de valor, implica coordinar políticas públicas, marcos normativos, esquemas financieros, procesos productivos en los que participan más de 40 ramas de la economía. Desde los materiales hasta la logística desde el diseño hasta el financiamiento, la vivienda es un ecosistema completo. La calidad de la vivienda depende de la calidad de cada una de esas decisiones. Al final la vivienda define la calidad de vida a las personas que habitan nuestras ciudades”, detalló.
Si bien Lonardoni reconoció que México es uno de los dos países en Latinoamérica que impulsan una política de vivienda social, aún falta camino por recorrer en materia de relaciones, tramitología y marcos normativos eficaces.
Al respecto, Estela Baltazar, secretaria y directora general del Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México, coincidió en que la vivienda es un impulsor del desarrollo nacional, así como un aspecto fundamental para el bienestar social, por lo que los principales tomadores de decisiones deben involucrarse.
“La vivienda es, sin duda, uno de los pilares fundamentales del desarrollo nacional. No solo constituye un derecho esencial, sino que también es un factor determinante en la construcción de bienestar, cohesión social y competitividad urbana. Hoy México enfrenta retos estructurales en materia de vivienda, que exigen una visión de estado y una acción coordinada entre gobierno, sector privado, academia y sociedad civil”, platicó.
Por ello, los profesionales de la construcción tienen un gran compromiso: continuar desarrollando no solo viviendas, sino ciudades que faciliten la cotidianidad de los mexicanos.
“El papel del gremio arquitectónico es estratégico. Las y los arquitectos no solo diseñamos espacios, sino que contribuimos a definir el futuro de nuestra ciudad. Por ello, es indispensable fortalecer nuestra participación en la toma de decisiones. Desde el Colegio de Arquitectos de la Ciudad de México y la Sociedad de Arquitectos Mexicanos refrendamos nuestra disposición para colaborar de manera institucional con las autoridades y los distintos actores en la construcción de políticas públicas que impulsen una vivienda digna, accesible, sostenible y acorde a las realidades de nuestro país”, afirmó.
Por su parte, Wendy Nieva, directora de la Unidad de Promoción de Negocios de Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), indicó que, como parte de la estrategia para reducir el déficit de vivienda, la dependencia busca ampliar los financiamientos y abrir nuevos canales para mejorar el acceso.
“Esperamos que para el 2026 se presente no solo una recuperación en la parte del dinamismo económico reflejada a través del PIB, sino también un mayor incremento en el empleo. Esto es importante porque, ciertamente, hemos observado que eh en la parte de empleo se ha visto de manera rezagada esta cosa.
Nieva destacó que, pese a los problemas que enfrenta el sector, este registró un crecimiento en el Producto Interno Bruto (PIB), lo que también se traduce en más proyectos y generación de empleo.
“Hemos observado un dinamismo óptimo en la parte del PIB de la construcción. El PIB nacional creció 1.8% en el cuarto trimestre con respecto al año anterior. Sin embargo, el PIB de la construcción creció 4.3%. Esto nos habla de que empieza a reflejarse toda la política respecto al desarrollo de mayor vivienda”, indicó.









