Los estudios de gestión del suelo definirán el crecimiento urbano alrededor de las ocho estaciones proyectadas del Tren del Norte
El Gobierno de Nuevo León y la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) iniciaron los estudios de ordenamiento territorial y gestión del suelo que definirán el desarrollo urbano en torno a las ocho estaciones proyectadas del Tren del Norte para pasajeros, con el propósito de convertir esta nueva infraestructura ferroviaria en un detonador de vivienda, movilidad y crecimiento regional sostenible.
Para ello, ambas instancias firmaron un convenio de colaboración que permitirá desarrollar una estrategia integral para planear el crecimiento de las zonas cercanas a las estaciones del tramo Saltillo–Nuevo Laredo, impulsando comunidades mejor conectadas, con mayor acceso a servicios, espacios públicos y oportunidades económicas.
La firma del acuerdo estuvo encabezada por la directora general de Ordenamiento Territorial y Urbano de la Sedatu, Martha Pérez Contreras, y el secretario de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León, Hernán Villarreal Rodríguez, con la participación de autoridades de los municipios de Anáhuac, General Escobedo, García, Lampazos de Naranjo, Monterrey, Salinas Victoria, San Nicolás de los Garza, Santa Catarina y Villaldama.
Estaciones como nuevos polos de desarrollo
El convenio establece las bases para que el proyecto ferroviario impulse un modelo de desarrollo urbano que vaya más allá de la construcción de la infraestructura, mediante una gestión estratégica del suelo que favorezca la mezcla de usos, la construcción de vivienda, la creación de espacios públicos y el fortalecimiento del equipamiento urbano alrededor de las estaciones.
Durante el evento, Hernán Villarreal Rodríguez destacó que el Tren del Norte representa una oportunidad para transformar la forma en que crecen las ciudades del estado.
“No estamos hablando de solo construir un tren, estamos hablando de transformar vialidades, transformar el territorio, transformar la ciudad y generar un desarrollo alrededor de cada estación”, afirmó.
El funcionario agregó que la coordinación entre los distintos órdenes de gobierno permitirá consolidar estaciones ferroviarias que funcionen como polos de desarrollo con más vivienda, comercio, servicios, empleo y espacios públicos.
Asimismo, señaló que el proyecto busca dejar una huella urbana positiva mediante ciudades más ordenadas, conectadas y con mayores oportunidades para sus habitantes.
Planeación para anticipar el crecimiento
Como parte del convenio, se realizarán estudios de ordenamiento territorial y gestión del suelo que comprenderán etapas de diagnóstico, modelación territorial e instrumentación, con el objetivo de generar información técnica que permita orientar la toma de decisiones y reducir riesgos asociados al crecimiento urbano.
Estos trabajos también buscan anticipar los efectos que tendrá el proyecto ferroviario sobre las comunidades cercanas, promoviendo un desarrollo más equilibrado y una mejor integración entre las estaciones y los sistemas de transporte público existentes.
Al respecto, Martha Pérez Contreras, destacó que este tipo de proyectos representan una oportunidad para impulsar un desarrollo regional más integral.
“Estos proyectos ferroviarios estratégicos representan una oportunidad para un desarrollo integrado”, señaló.
La funcionaria explicó que los estudios contribuirán a promover entornos más seguros y sostenibles, fortalecer la movilidad, mejorar la conectividad y generar condiciones para impulsar el desarrollo económico en las regiones por donde pasará el tren.
Desarrollo urbano con visión de largo plazo
Con esta colaboración, el Gobierno de Nuevo León, la Sedatu y los municipios participantes buscan que la inversión ferroviaria trascienda la construcción de las vías y contribuya a ordenar el crecimiento urbano de las ciudades vinculadas al proyecto.
La estrategia contempla una visión de largo plazo basada en la coordinación entre los tres órdenes de gobierno para consolidar comunidades mejor conectadas, con mayor acceso a vivienda, servicios, espacios públicos y nuevas oportunidades de desarrollo, aprovechando el Tren del Norte como un eje para transformar el territorio y fortalecer la competitividad regional.








