El principal desafío para alcanzar la meta de seguridad vial es traducir los avances normativos en infraestructura, inversión y acciones coordinadas
México reafirmó su compromiso de acelerar la implementación de políticas públicas orientadas a mejorar la seguridad vial, con el objetivo de reducir en al menos 50% las muertes y lesiones ocasionadas por siniestros de tránsito hacia 2030.
Durante la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Mejora de la Seguridad Vial Mundial, la delegación mexicana sostuvo que el siguiente paso consiste en convertir el marco jurídico y las estrategias nacionales en resultados tangibles en calles y carreteras.
La participación del país fue resultado de la coordinación entre la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), a través de la Dirección General de Política Territorial y Movilidad; la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y la Misión Permanente de México ante las Naciones Unidas.
Del marco legal a la implementación
Durante el encuentro internacional, cuyo tema central fue acelerar el cumplimiento de los compromisos para reducir las muertes y lesiones por siniestros viales, la representación mexicana expuso los avances que el país ha construido en materia legislativa e institucional para fortalecer la movilidad segura.
Entre ellos destacó el reconocimiento constitucional del derecho a la movilidad, la creación de la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial (LGMSV), el establecimiento del Sistema Nacional de Movilidad y Seguridad Vial (Sinamov) y la Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial 2023-2042 (Enamov), instrumentos que buscan consolidar una política pública con enfoque preventivo y centrada en las personas.
Sylvia Paola Mendoza Elguea, representante de la Misión Permanente de México ante la ONU, subrayó que ninguna muerte o lesión grave derivada de un siniestro de tránsito debe considerarse un costo aceptable de la movilidad, por lo que el país ha fortalecido su marco jurídico e institucional para avanzar hacia sistemas de transporte más seguros.
Calles más seguras, una prioridad
La delegación también destacó que el fortalecimiento de la seguridad vial requiere mejorar las condiciones físicas de la infraestructura urbana mediante la actualización de normas técnicas para el diseño de calles, la señalización y la accesibilidad.
Estas disposiciones buscan incorporar el enfoque de Sistemas Seguros, ampliamente promovido a nivel internacional, que prioriza la protección de todas las personas usuarias de la vía, particularmente de quienes se encuentran en condiciones de mayor vulnerabilidad, como peatones, ciclistas y personas con discapacidad.
Como parte de esta estrategia, la Sedatu impulsa desde principios de 2026 la Cruzada Nacional por la Seguridad Vial, una iniciativa orientada a acelerar la implementación de acciones coordinadas entre los distintos órdenes de gobierno para prevenir muertes y lesiones graves en las vialidades del país.
El reto rumbo a 2030
Durante la reunión se reconoció que el principal desafío para México ya no radica únicamente en fortalecer el marco normativo, sino en lograr que las políticas públicas se traduzcan en acciones concretas en todo el territorio nacional.
En ese sentido, la representación mexicana señaló que será indispensable reforzar la coordinación entre instituciones, orientar mayores inversiones hacia infraestructura vial segura, consolidar sistemas de información que permitan evaluar resultados y priorizar intervenciones dirigidas a las personas usuarias de la vía con mayor riesgo.
Finalmente, México reiteró su disposición para continuar colaborando con la ONU, los Estados miembros y diversos sectores de la sociedad en la construcción de sistemas de movilidad más seguros, inclusivos y sostenibles, con el propósito de colocar la vida y la integridad de las personas en el centro de las decisiones públicas y avanzar hacia el cumplimiento de la meta global de seguridad vial para 2030.








