Aunque la revisión del T-MEC podría prolongar la incertidumbre para nuevas inversiones, el mercado inmobiliario industrial mantiene una perspectiva de desarrollo a largo plazo
El T-MEC mantiene un entorno de cautela para la inversión en México. De acuerdo con un análisis de Banamex, la propuesta de realizar revisiones anuales del acuerdo comercial podría prolongar la incertidumbre al menos hasta el 2028, lo que influiría en las decisiones de inversión y contratación de las empresas instaladas en el país.
En la misma línea, especialistas han advertido que el impacto no sería uniforme entre los mercados industriales. Un análisis de Spot2.mx señala que los corredores con mayor concentración de actividad automotriz enfrentarían una mayor presión, debido a la estrecha relación de ese sector con las reglas de origen del tratado y con las cadenas de suministro de Norteamérica.
No obstante, desde el sector inmobiliario industrial también surge otra lectura del escenario. Para Víctor Gómez Aranzubia, Industrial Strategy Broker de Colliers México, las negociaciones comerciales forman parte del entorno de negocio, pero no modifican la naturaleza de las inversiones inmobiliarias, cuya planeación responde a horizontes de largo plazo.
«Las inversiones que hoy se desarrollan no están pensadas para el próximo trimestre, ni siquiera para el siguiente periodo presidencial. Están diseñadas para generar valor durante las próximas décadas.»
Los proyectos trascienden las coyunturas
A través de un articulo, Gómez Aranzubia explicó que las empresas que impulsan nuevos parques industriales, centros logísticos o desarrollos manufactureros evalúan variables como la competitividad, la infraestructura, la logística y el acceso a mercados estratégicos. Bajo esa lógica, una negociación comercial representa un factor de análisis, pero no define por sí sola la viabilidad de una inversión.
«Las empresas que invierten cientos de millones de dólares evalúan horizontes de diez, veinte o incluso treinta años. Su prioridad es la competitividad de sus operaciones, la eficiencia logística y el acceso a mercados estratégicos», apuntó.
El especialista señaló que esta visión también se refleja en la actividad del mercado. Actualmente, se desarrollan más de 5 millones de metros cuadrados (m²) de naves industriales y otros 17 millones de m² permanecen en etapa de planeación, con entregas programadas entre 2027 y 2030.
«Estos proyectos representan decisiones de inversión tomadas con una visión de largo plazo, respaldadas por análisis de mercado y expectativas de crecimiento que trascienden cualquier coyuntura política», afirmó.
Nearshoring mantiene la demanda industrial
Aunque la revisión del T-MEC ha llevado a las empresas a fortalecer sus procesos de evaluación, el mercado industrial continúa respaldado por factores estructurales como la integración manufacturera de Norteamérica, el crecimiento de las cadenas regionales de suministro y la relocalización de empresas hacia México.
En ese sentido, Gómez Aranzubia considera que el nearshoring continúa avanzando, aunque con procesos de decisión más rigurosos. Desde su perspectiva, el análisis de indicadores del mercado permite distinguir entre los efectos temporales de la incertidumbre y las tendencias que sostienen el desarrollo inmobiliario industrial.
«La diferencia está en tomar decisiones respaldadas por datos, mantener una visión de largo plazo y recordar que, en el real estate, el tiempo suele ser el mejor aliado de una buena inversión», señaló.








