El retail apuesta por remodelaciones que privilegian la experiencia del cliente, incorporan tecnología y redefinen el papel de los centros comerciales
Lejos de perder relevancia frente al comercio electrónico, los espacios comerciales atraviesan una etapa de transformación.
Hoy, tiendas y centros comerciales ya no compiten únicamente por ofrecer el mejor catálogo de productos o los precios más atractivos, sino por crear experiencias que motiven a los consumidores a permanecer más tiempo, descubrir nuevas propuestas y regresar.
La preferencia por las compras presenciales sigue siendo significativa. De acuerdo con el estudio Retrato del México Actual 2025, elaborado por ACSI Research, ocho de cada 10 mexicanos prefieren realizar sus compras de manera física.
En la misma línea, datos de Zebra Technologies indican que las tiendas departamentales registran una afluencia de visitas del 63%, lo que confirma que el contacto directo con los productos y la experiencia en tienda continúan siendo factores relevantes para los consumidores.
Sin embargo, el perfil del comprador ha cambiado. Actualmente, además de encontrar una amplia oferta comercial, busca espacios cómodos, modernos y funcionales donde pueda convivir, disfrutar de opciones gastronómicas, acceder a servicios complementarios o participar en actividades que enriquezcan su visita. Esta evolución en las expectativas está impulsando una nueva generación de proyectos de remodelación en el sector retail.
Renovar espacios para mejorar la experiencia
La transformación de los centros comerciales ya no consiste únicamente en renovar acabados o cambiar mobiliario. El objetivo es adaptar los inmuebles a las nuevas dinámicas de consumo y fortalecer su competitividad frente a un mercado cada vez más exigente.
Al respecto, José Francisco Arévalo, gerente de Operaciones de GAYA, explicó que las remodelaciones actuales responden a una visión mucho más estratégica.
“Más que actualizar acabados o sustituir mobiliario, modernizar los centros comerciales para atraer clientes implica replantear la función del establecimiento para responder a las nuevas expectativas del consumidor y alinearlo con objetivos de negocio, prolongar el tiempo de permanencia y fortalecer la rentabilidad”, dijo.
Bajo este enfoque, las intervenciones abarcan tanto la renovación de áreas comunes como la actualización de los locales comerciales, buscando que todos los espacios respondan a un concepto integral capaz de mejorar la experiencia del visitante.
Para lograrlo, el diseño arquitectónico debe trabajar de la mano con la construcción y la operación del inmueble. Esto permite crear recorridos más intuitivos, optimizar la distribución de los espacios, incorporar nuevos formatos comerciales y facilitar la interacción entre los consumidores y las marcas.
La incorporación de terrazas, áreas verdes, espacios de descanso, zonas para eventos, experiencias gastronómicas y servicios híbridos se ha convertido en una constante dentro de los proyectos más recientes, reflejando la evolución de los centros comerciales hacia espacios de convivencia además de consumo.
Tecnología y eficiencia como nuevos protagonistas
La renovación también contempla la integración de herramientas tecnológicas que mejoren tanto la experiencia del cliente como la operación de los establecimientos.
Entre las soluciones que comienzan a ganar terreno se encuentran las áreas de autopago, los puntos de recolección de compras realizadas en línea, sistemas digitales de señalización, herramientas para analizar el flujo de visitantes y mejoras en la iluminación que contribuyen a incrementar la permanencia de los clientes y la percepción de los productos.
Además del impacto en la experiencia del consumidor, estas estrategias también generan beneficios para los operadores comerciales. Un análisis publicado en el Journal of Marketing encontró que, tras la remodelación de espacios comerciales, las ventas a nuevos clientes aumentaron hasta 44%, mientras que las ventas dirigidas a consumidores existentes crecieron entre un 7% y un 10 por ciento.
Proyectos cada vez más multidisciplinarios
La complejidad de estas intervenciones también ha transformado la forma en que se desarrollan los proyectos. Actualmente, la remodelación de un espacio comercial requiere la participación coordinada de especialistas en arquitectura, ingeniería, interiorismo, sustentabilidad, tecnología y operación, con el propósito de responder a las necesidades específicas de cada inmueble.
En ese sentido, Arévalo destacó que el éxito de estas iniciativas depende de una visión integral.
“La remodelación de espacios comerciales ya no depende únicamente del diseño arquitectónico o de la construcción, sino de integrar equipos multidisciplinarios de trabajo que se especialicen en diversas disciplinas como ingeniería, interiorismo, instalaciones, sustentabilidad, tecnología, operación y experiencia del cliente, a fin de cumplir por completo las necesidades específicas de cada proyecto”, señaló.
Aunque el comercio electrónico continuará ampliando su presencia dentro del mercado minorista, las tiendas físicas conservan ventajas que resultan difíciles de replicar en el entorno digital, como el contacto directo con los productos, la atención personalizada y la posibilidad de construir experiencias memorables.
En este contexto, la renovación de los espacios comerciales se perfila como una de las principales estrategias para que el retail mantenga su relevancia frente a los cambios en los hábitos de consumo. Más que modernizar instalaciones, estos proyectos buscan convertir a los centros comerciales en destinos capaces de combinar compras, entretenimiento, servicios y convivencia, fortaleciendo así su competitividad en una industria que continúa evolucionando.








