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¿Qué nos dice la forma y color de las ciudades?

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Por Tonatiuh Meaney*

Los sentidos nos salvan la vida: no comas eso que huele mal, eso que brilla es agua, esta hoja áspera no la puedes comer, ese ladrido es peligroso. También nos permiten recibir información de las ciudades, una vez que han sido representadas, claro. En mapas, por supuesto. La forma y color de las ciudades, son los atributos sensoriales que no requieren contacto más que visual, y son lo primero que se ve de ellas, nos ofrecen información de las mismas pero hay que saberla leer.

Los sentidos y la evolución de la forma de los enfermos y las jirafas

La vista es el sentido más importante según [1]un estudio del instituto Max Planck de Psicolinguística. Una simple silueta de un animal nos proporciona mucha información. De inmediato sabemos que una jirafa lo es por su contorno (figura 1), y hasta nos permite intuir algunos aspectos de su estructura visible que es el esqueleto (fig. 2), que a su vez proporciona datos de las funciones de su organismo, como que su largo cuello contribuyó, según algún evolucionista, a su éxito adaptativo, pudiendo acceder a alimentos colocados más alto. El esqueleto soportando órganos incluidos el sistema muscular y finalmente la piel, muestra el modelo completo del animal, que puede ser representado hoy en archivos de 3d (fig. 3). Y finalmente cuando estas formas, estructuras y funcionamiento se estudian, pueden simularse los comportamientos con realidad aumentada, engañando al sentido de la vista, con lo que hemos llegado a una comprensión muy amplia del objeto, en este caso, de la jirafa.

 

                         

  1. https://image.flaticon.com/icons/png/512/62/62621.png
  2. https://mx.depositphotos.com/vector-images/esqueleto-jirafa.html

3. https://cults3d.com/es/modelo-3d/variado/giraffe-3d-mode

4. Realidad aumentada con Google Arcore donde comparto habitación con una jirafa.

Un médico lo primero que ve de un paciente también es su forma y color. Si lo ve jorobado, encogido y pálido, sabrá que está enfermo. Luego con los sentidos de contacto podrá obtener más información. Después ya en la mesa con distintos aparatos conocerá con sus signos, más sobre su estado con algo de tecnología. En la ciudad ocurren cosas similares que con los enfermos y las jirafas.

 

El color de las ciudades

En las ciudades también lo primero que se ve es el color y la forma. Lo relacionado con los sentidos, en particular con lo visual, que nos dice cómo es el espacio que ocupan, las formas geográficas y cómo se relacionan entre ellas. El primer atributo que vemos de las ciudades en realidad es el color.

Por ejemplo, un viaje casi al azar de cualquier parte de Tokio por Google Maps (fig. 5) nos mostrará que el color de los techos de sus casas es sumamente variado y vívido. La industria japonesa de la construcción dirige grandes esfuerzos a que exista variedad de materiales para techos (fig. 6 , lo cual en México no ocurre. La variedad del color de Tokio nos habla de una sociedad que está en una etapa de mantenimiento, de ir más allá de la forma, la estructura e incluso el funcionamiento..

En la ciudad de México la cantidad de colores no es tan variado. Las zonas de alto ingreso tienen techos rojos porque es el color del impermiabilizante más común de calidad, las zonas de bajo ingreso no impermiabilizan adecuadamente o lo hacen con materiales más baratos que son de colores pálidos. Curiosamente la ciudad de México es rojiverde (fig. 7) al poniente y gris al poniente (fig. 8). “Rica” al poniente y “pobre” al occidente. Lo cual tiene que ver con la conformación inicial de las ciudades a partir de la Cédula de Felipe II, que mostraremos en otra ocasión.

¡Cuando esta información se trata globalmente en una imagen multiespectral de satélite se puede conocer el nivel de ingreso de una zona por su color! Como el médico hacía con sus pacientes pálidos. En otra ocasión hablaremos aspectos más técnicos de como usar el color de las ciudades para distintas cuantificaciones. Por ahora hablemos de la forma, que es el otro atributo visual importante.

 

La forma de las ciudades

Las ciudades tienen una forma externa que es su contorno y también una forma interna que es la geometría de sus calles. Esta vez sólo hablaremos de la forma externa.

El nivel de fractalización, es decir, que tan dividida se encuentra la ciudad, se relaciona con la forma en que ha evolucionado la ciudad y con otros procesos como el precio de suelo, la forma de “apropiación” del espacio, pero sobre todo, surte efecto en los atributos e la movilidad. Una ciudad muy fractalizada (muy dispersa) como la ciudad de México (fig. 9) es más difícil, cara y dolorosa transitarla. De hecho en la encuesta internacional de IBM de sufrimiento del viajero[2], CDMX ganó uno de esos indeseados primeros lugares, como la ciudad donde el viajero sufre más. En cambio una ciudad poco fractalizada como León (fig. 10) , exige recorridos muy cortos, económicos y sin dolor. Un médico de las ciudades podría verlo comparando las imágenes de las ciudades, que presentan su forma.

Hay cuatro modelos básicos de crecimiento urbano. Intraurbano donde la ciudad crece hacia adentro, que redensifica sus espacios, el esquema periurbano (fig. 11) es una ciudad a la que las nuevas áreas se le añaden en el límite, el esquema suburbano (fig. 12) crece con nuevos segmentos lejos y son conectados por medio de conexiones de infraestructura. Y finalmente, el temido esquema de sprawl (fig. 13) o disperso en la literatura aglofóbica, que genera áreas alejadas que a su vez generan otras zonas. Cuando ocurren ciudades con este último desarrollo ocurren diversos problemas de movilidad pues es difícil transitar una ciudad así.

Como con los diagnósticos médicos, el nivel de fractalidad se puede medir y ver si ya está en un punto peligroso. Para eso existen algunas pruebas como la dimensión fractal, o la lagunaridad. Que indican aspectos de la cohesión de la forma. Las ciudades muy cohesionadas son más fáciles de transitar, lo contrario de las dispersas, una dimensión fractal muy alta casí cercana a 2, habla de una ciudad compacta. Un buen diagnóstico de las formas urbanas se puede complementar con un índice de lagunaridad, contar el número de islas, entre otros índices topológicos. En la figura 14 vemos las ciudades de menos dimensión fractal en México y en la 15 las de mayor dimensión fractal. Las ciudades con mayor dimensión fractal son más compactas cuando se acercan a 2 y son más fáciles de transitar.

Fig. 14. Ciudades con baja dimensión fractal

 

Fig. 15. Ciudades con alta dimensión fractal

 

Cuando se mide la correlación de 100 indicadores de movilidad del Instituto Mexicano de la Competitividad para distintas ciudades y su dimensión fractal, el 30% de las variables presentan una correlación alta. Este tipo de indicadores son tan importantes como los de población y económicos, y deberían formar parte de la planeación regional y urbana.

La moraleja es que cuando queramos información de las ciudades, primero usemos nuestros sentidos y conozcamos su color y forma. Una vez registrados estos aspectos se pueden procesar con un poco de tecnología y ciencia, y usemos esto para planear las ciudades, y tomar buenas decisiones.

 

[1] www.mpg.de – The hierarchy of the senses https://www.mpg.de/8849014/hierarchy-senses

[2] https://newsroom.ibm.com/2011-09-08-IBM-Global-Commuter-Pain-Survey-Traffic-Congestion-Down-Pain-Way-Up,1

*Tonatiuh Meaney

Coordinador de impacto social Plurmac

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