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Volver a crear inventarios

Volver a crear inventarios

Por Horacio Urbano

En cariñoso recuerdo de Ignacio (Nacho) Reyes Aldama, un enamorado de la vivienda.

Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con Roman Meyer Falcón, titular de la Sedatu, y entre las muchas cosas de que hablamos, y que sirvieron para subrayar la esencia social de la nueva política de ordenamiento territorial, desarrollo urbano y vivienda, el Secretario dijo que en materia de vivienda, el mayor reto para este año sería incrementar en cuánto fuera posible el número de créditos y apoyos otorgados por los organismos públicos.

Dijo también, que para que eso sea posible, la dependencia a su cargo tendrá que trabajar mucho con las instancias locales para crear condiciones propicias para poder incrementar también la hoy muy debilitada oferta de vivienda.

Porque no es tema menor el que de acuerdo con indicadores del Registro Único de Vivienda (RUV) y de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi), a la que están afiliadas cerca de 1,000 empresas, este año sólo se producirán poco más de 166,000 viviendas a nivel nacional, lo que representa una caída -marginal, pero caída- respecto a un terrible 2020, en que de acuerdo con el RUV, la producción se contrajó 12.9% en relación con un 2019, que también había marcado retrocesos.

La estimación de quien mide el desempeño del sector y de la Cámara que agrupa a sus empresas es una muy mala noticia, porque la cifra representa el piso histórico desde que empezó a operar el RUV, porque la radiografía del dato se traduce en que se han dejado de producir viviendas para los segmentos económicos, y porque además hace evidente que hay regiones, como la Zona Metropolitana del Valle de México en que la producción es mínima al compararse con el tamaño del reto y la vivienda económica sencillamente no existe.

Decía Meyer Falcón que los organismos nacionales de vivienda harían lo necesario para incrementar el número de créditos y apoyos para vivienda y el alcance de los mismos, pero el hecho es que para que la gente los pueda tomar, es indipensable que antes haya viviendas para poderlos ejercer y ello está atorado en las ventanillas de planeación y trámites de los gobiernos locales.

El hecho es que este año la producción de vivienda estará concentrada en Jalisco, Nuevo León y Quintana Roo, que representan, respectivamente, 15.9%, 10.7% y 6.6% de la producción nacional, en tanto que la Ciudad de México representa apenas un lamentable 1.1% del total.

Este es el pronóstico de Canadevi y el RUV para los segmentos de vivienda nueva a financiar por los organismos nacionales de vivienda. Por supuesto, a esta cifra habría que agregar los aproximadamente 70,000 créditos que la banca privada destinaría al mismo fin, y que van dirigíos a los segmentos medio y residencial, con lo que en este 2021 la producción total de vivienda nueva sería de poco más de 230,000 unidades.

Sobra decir que esta producción es insuficiente y que, sobre todo, no atiende la demanda en los segmentos de menores ingresos y que llegaríamos al absurdo de que habiendo créditos, lo que no habrá será viviendas en que ejercerlos.

Ojo, estamos en una situación en que las metas de originacion de crédito y las de producción de nuevas viviendas ya corren en distintas velocidades y por caminos diferentes, de modo que en tanto la producción puede caer hasta 15%, la inversión en crédito se puede mantener e incluso incrementar, debido al crecimiento de los esquemas de financiamiento para adquisición de vivienda usada, construcción y remodelación, pago de pasivos hipotecarios, créditos cofinanciados, liquidez y, próximamente, lotes con servicios.

Hay que decir que en este 2021 el reto del financiamiento está superado, lo mismo para producción, que para adquisición de vivienda…

Sobrarán créditos…

El verdadero reto será trabajar con los gobiernos y órganos legislativos y normativos municipales, así como con las instancias estatales y federales relacionadas con las infraestructuras y servicios publicos, para crear condiciones que permitan reactivar en forma acelerada la producción y hacerlo en forma particular en los segmentos de vivienda dirigidos a la población de menores ingresos.

El reto 2021 se llama: INVENTARIOS.



Horacio Urbano es arquitecto. Su experiencia profesional se ha desarrollado en los diferentes ámbitos que definen la industria de la vivienda. En 1999 inició un proyecto editorial dirigido a los sectores inmobiliario y construcción que a lo largo de los años se ha convertido en una poderosa plataforma multimedios y en una verdadera referencia para esta industria. Fundador, junto con la también arquitecta Roxana Fabris, de Grupo Centro Urbano, firma que impulsa y desarrolla una serie de esfuerzos de comunicación relacionados con estos sectores. Como parte de su trabajo en México y el extranjero, ha escrito o participado en una serie de libros especializados, es colaborador de diferentes medios impresos y electrónicos, es activo conferencista y bajo diferentes modelos colabora también con diversas empresas e instituciones públicas y privadas del sector.