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Remates hipotecarios, 4 mitos más comunes

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Los remates hipotecarios son un negocio financiero, por lo que el principal objetivo al adquirirlos es venderlos para obtener ganancias

Debido al alza en los precios que presenta la vivienda, los remates hipotecarios suelen ser atractivos por sus bajos costos. No obstante, es necesario comprender las características de estos y los procesos que necesitan.

Esto se debe a que, en su entorno, existe desinformación y diversos mitos que les han creado mala fama a los remates hipotecarios. Por ello, Blun.M2 desmiente cuatro de los mitos más populares en este tema.

Mitos de los remates hipotecarios 

Comprar una vivienda barata para vivir   

Diversas personas consideran y han utilizado los remates hipotecarios como una opción más económica para adquirir una vivienda; no obstante, esta transacción se trata de un negocio financiero y no inmobiliario. Esto se debe a que se adquiere una cesión de derechos; es decir, un proceso de cobranza. 

En ese sentido, Mike Ramírez, fundador de Blun.M2, señaló que los remates no son  precisamente una opción viable si lo que se desea es habitar la propiedad a corto plazo. Pues lo ideal de este modelo es adquirir para vender enseguida y así, obtener ganancias. 

“En este sentido, lo ideal es invertir para adquirir la propiedad y posteriormente, tras recuperarla, iniciar un proceso de remodelación para luego ponerla a la venta a un precio mayor y así obtener ganancias. El objetivo no es quedarse con el inmueble, sino obtener ganancias por el pago de esa deuda”, explicó. 

Necesario pagar impuestos al iniciar el proceso

De acuerdo con Blun.M2, al adquirir un remate hipotecario, los impuestos deben ser cubiertos al momento en que se realiza la adjudicación del inmueble y se precede a la escrituración de la propiedad. 

Dentro de los puntos que deben ser pagados, se debe considerar las contribuciones por conceptos como enajenación, adquisición y el impuesto sobre adquisición de inmuebles (ISAI). Cabe mencionar que el monto de cada uno de estos dependerá de un avalúo judicial que se lleva a cabo para el remate de la propiedad y del precio en el que se compra el inmueble.

Remate hipotecario compra 100% segura 

Del mismo modo, Ramírez resaltó que, en cuestión de remates, no existen transacciones completamente seguras. Sin embargo, los riesgos pueden reducirse al investigar de forma exhaustiva de la propiedad y al contar con el apoyo de expertos. 

“Los riesgos se mitigan poniendo en marcha dos acciones: la primera consiste en acercarse a un equipo de expertos para recibir asesoramiento, esto mitiga en un 90% los problemas; y el segundo paso está relacionado con el tiempo de adjudicación, el cual representa el otro 10% y podemos tener mayor claridad a medida en que hagamos un buen análisis comercial, financiero y jurídico de la propiedad”, señaló. 

Los remates pierden plusvalía

Blun.M2 indicó que, a pesar de que el remate hipotecario se realice por un monto inferior al valor del inmueble, este no pierde plusvalía. Esto se debe a que, al momento del remate lo que se adquieren son derechos de cobranza y no el inmueble en sí. Sin embargo, el costo de los inmuebles estarán sujetos a los cambios que el nuevo propietario realice. 

“Una vez adquirida la casa o el inmueble, el inversionista se convierte en el nuevo dueño y su valor puede aumentar o disminuir dependiendo de las modificaciones que realice para aumentar su valor, ya sea remodelando, vendiendo o poniendo en renta la propiedad”, afirmó. 

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Rebeca Romero


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