China combina la construcción de vivienda asequible con programas de renta pública para ampliar el acceso habitacional y estabilizar el mercado inmobiliario
La crisis global de vivienda ha llevado a distintos gobiernos a fortalecer sus políticas habitacionales mediante esquemas de construcción, subsidios y financiamiento. En ese contexto, China ha consolidado una estrategia nacional que combina la producción de vivienda asequible con programas de renta pública, como parte de una política orientada a mejorar el acceso habitacional y responder a la creciente demanda en las principales ciudades del país.
Fernanda Lonardoni, jefa de la Oficina de ONU-Habitat para México, Cuba y Centroamérica, señalara que menos de 10 países producen vivienda social a gran escala en el mundo. Aunque la funcionaria no enumeró esas naciones, China destaca por mantener una política de vivienda donde la construcción de nuevas unidades se complementa con esquemas de arrendamiento asequible y regulación del mercado inmobiliario.
Vivienda asequible y renta pública: el modelo chino
La política de vivienda de China es coordinada por el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural (MOHURD) y los gobiernos locales, responsables de ejecutar los programas de construcción y administración de vivienda asequible.
A diferencia de otros países que concentran sus esfuerzos en la vivienda en propiedad, el modelo chino combina distintos instrumentos para atender las necesidades habitacionales de la población. Además de impulsar la construcción de vivienda subsidiada, el gobierno promueve el desarrollo de vivienda pública en renta, destinada principalmente a trabajadores urbanos, jóvenes, familias de bajos ingresos y personas que enfrentan dificultades para acceder al mercado inmobiliario.
La estrategia también contempla la participación de gobiernos locales, empresas estatales y desarrolladores, quienes intervienen en la construcción de nuevos proyectos y en la administración del parque habitacional, con el objetivo de ampliar la oferta y mantener precios accesibles en las ciudades con mayor presión demográfica.
Las metas del programa
Durante el 14.º Plan Quinquenal (2021-2025), el gobierno chino fijó como objetivo acelerar la construcción de vivienda asequible y fortalecer la oferta de vivienda en renta pública.
De acuerdo con el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural, entre 2021 y 2025 se programó la construcción y habilitación de 8.7 millones de viviendas de alquiler asequible, con el propósito de atender a más de 20 millones de personas en las principales zonas urbanas del país.
La política también impulsa la renovación de barrios antiguos, la rehabilitación de comunidades urbanas y el incremento de suelo destinado a proyectos de vivienda asequible, como parte de una estrategia para mejorar las condiciones de habitabilidad y favorecer un desarrollo urbano más equilibrado.
Un modelo para hogares con dificultades de acceso
Los programas de vivienda asequible y renta pública están dirigidos principalmente a hogares de bajos ingresos, trabajadores urbanos, jóvenes profesionistas, migrantes internos y familias que no pueden acceder a una vivienda mediante el mercado tradicional.
La asignación de las viviendas depende de criterios establecidos por los gobiernos locales, que consideran factores como el nivel de ingreso, la situación patrimonial y el tiempo de residencia en cada ciudad. En el caso de la vivienda en renta, los beneficiarios acceden a contratos con rentas inferiores a las del mercado y condiciones preferenciales para permanecer en las unidades.
Con esta estructura, China mantiene una de las políticas habitacionales de mayor escala del mundo. Su modelo combina la construcción de vivienda asequible, el desarrollo de vivienda pública en renta y la participación de gobiernos locales para ampliar el acceso habitacional y contribuir a la estabilidad del mercado inmobiliario.








