Especialistas y autoridades coincidieron en que la CDMX debe fortalecer la gestión del agua, el aprovechamiento de desechos y las políticas de sustentabilidad
La Ciudad de México enfrenta importantes desafíos en materia ambiental que exigen replantear la forma en que se gestionan los recursos naturales, el agua y los residuos sólidos.
En ese contexto, especialistas y funcionarios participaron en la mesa de análisis “Sustentabilidad ambiental en la Ciudad de México”, organizada por la Cámara de Diputados, donde coincidieron en la necesidad de impulsar políticas públicas que favorezcan un desarrollo más sostenible.
Durante el encuentro, se destacó que la CDMX genera alrededor de 12,504 toneladas de residuos diariamente, una cifra que refleja la magnitud de los retos asociados al manejo de desechos y la urgencia de avanzar hacia modelos de economía circular que reduzcan la presión sobre el medio ambiente.
Al respecto, Maritza Flores Leal, jefa de Unidad Departamental de Gestión Sustentable de Residuos Sólidos de la Secretaría del Medio Ambiente capitalina, explicó que una de las principales metas de la Agencia de Gestión Integral de Residuos es disminuir la cantidad de materiales que terminan en rellenos sanitarios.
“Nuestra meta es aprovechar por lo menos el 50% de los residuos que se mandan y que no se mande casi todo esto a rellenos sanitarios”, señaló.
Economía circular como alternativa sostenible
Asimismo, la funcionaria recordó que una parte importante de los residuos generados en la CDMX es trasladada a sitios de disposición final ubicados en el Estado de México y Morelos, situación que implica costos económicos y ambientales adicionales.
Por ello, destacó la importancia de fortalecer los procesos de separación desde los hogares y ampliar la infraestructura destinada al tratamiento y aprovechamiento de materiales.
Uno de los principales desafíos se encuentra en el manejo de residuos orgánicos, que representan más de la mitad de los desechos generados por los hogares capitalinos.
De acuerdo con Flores Leal, su adecuada gestión permitiría reducir la contaminación, disminuir la cantidad de residuos enviados a rellenos sanitarios y contribuir a la recuperación de suelos mediante la producción de composta y otros tratamientos especializados.
Asimismo, la especialista subrayó que el actual modelo de consumo y disposición de residuos ha demostrado ser insostenible, por lo que resulta indispensable transitar hacia esquemas que prioricen el aprovechamiento de materiales y la reducción de desperdicios.
“Ya no nos podemos dar el lujo de decir extraigo, convierto, uso, uso, uso, productos, desecho, desecho, desecho y no pasa nada. Este sistema ya nos dimos cuenta de que es insostenible”, afirmó.
Repensar la relación con el agua
Otro de los temas centrales de la mesa fue la gestión hídrica de la CDMX. Natalia Verónica Soto Coloballes, investigadora postdoctoral del Instituto de Geografía de la UNAM, llamó a revisar las decisiones históricas que transformaron el entorno natural de la cuenca y modificaron la relación de la ciudad con sus cuerpos de agua.
La especialista recordó que desde mediados del siglo pasado ya existían debates sobre los efectos del entubamiento de ríos, la desaparición de lagos y los problemas de hundimiento e inundaciones que enfrentaba la capital.
En ese sentido, destacó la importancia de recuperar la memoria histórica para comprender los desafíos actuales y explorar alternativas que permitan construir sistemas más sostenibles para el manejo del agua.
“Nunca hay solo una solución, siempre hay varias y las cuestiones se debaten”, expresó al referirse a las distintas propuestas que han surgido a lo largo de las décadas para mejorar la gestión hídrica de la ciudad.
De igual manera, Soto Coloballes señaló que incluso desde la década de 1950 se analizaron esquemas para separar el drenaje pluvial del sanitario, una medida que, aunque no fue implementada, evidencia que existen múltiples caminos para replantear el modelo actual.
Una responsabilidad compartida
Durante la inauguración de la mesa, Elías Robles Andrade, director general del Espacio Cultural San Lázaro, destacó que los retos ambientales requieren la participación activa de las instituciones públicas y no pueden dejarse únicamente a las dinámicas del mercado.
Además, recordó que la sustentabilidad debe entenderse desde una perspectiva integral que contemple dimensiones económicas, sociales y ambientales, ya que los problemas ecológicos impactan de manera transversal en la calidad de vida de la población.
Los participantes coincidieron en que la construcción de una CDMX más sostenible demanda una mayor coordinación entre autoridades, sector privado y ciudadanía. Desde la gestión eficiente del agua hasta el aprovechamiento de residuos y la protección de los recursos naturales, los desafíos ambientales de la capital exigen acciones de largo plazo que permitan fortalecer la resiliencia urbana y garantizar mejores condiciones para las futuras generaciones.








