Toca dejar atrás el inmenso error de satanizar la inversión inmobiliaria, y entender que ciudades y viviendas son un activo social… Pero un activo social que tiene una profunda necesidad de activos físicos, cuya producción y acceso dependen de activos económicos
Es momento de hablar de vivienda, movilidad social y privilegio, reconociendo estos temas como parte fundamental de un proyecto nacional de desarrollo… desarrollo más incluyente… desarrollo más justo