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Simuladores urbanos ciudadanos: una nueva frontera de la participación urbana

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Por Dr. Javier Sandoval*

A pesar de la cada vez mayor importancia que se otorga a la participación ciudadana en el proceso de elaboración de los instrumentos de planeación urbana, aún falta por avanzar en este tema, particularmente en temas de frontera sobre el uso de las nuevas tecnologías para tal fin. A nivel internacional ha tomado tal importancia que en noviembre de 2024 en el Foro Urbano Mundial celebrado en El Cairo, Egipto, se lanzó la Carta Participativa Internacional1, elaborada por el Foro de Profesionales del Hábitat, una red de asociaciones que trabajamos en colaboración con UN-HABITAT. Esta carta establece 10 Principios, uno de los cuales busca garantizar la igualdad de acceso al conocimiento y la información mediante marcos de datos abiertos integrados y herramientas digitales vinculadas con funciones de consulta pública. 

En seguimiento al principio anterior, en julio de 2026 presenté en el Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas el Simulador Urbano Ciudadano, una herramienta digital que se utilizó en la consulta pública del Programa de Desarrollo Urbano de Centro de Población de San Quintín. Mediante esta herramienta, cualquier participante podía “jugar” con una ciudad digital de San Quintín interactiva dentro de una computadora y aplicarle diversas políticas públicas territoriales para observar cuales podrían ser las posibles consecuencias de sus acciones (Fig. 1), y a través de estos experimentos urbanos aprender sobre el funcionamiento de la ciudad en la que viven. Con este nuevo conocimiento, los participantes aportaban propuestas al Programa de Desarrollo bajo revisión de manera más informada. 

Fig. 1 Izquierda: Interfaz del Simulador Urbano Ciudadano. Derecha: ejercicio de exploración de escenarios durante la consulta pública del Programa de Desarrollo Urbano del Centro de Población de San Quintín

En cuanto a su funcionamiento, el Simulador Urbano está compuesto de una sección de políticas públicas a implementar y otra sección de resultados. En la primera se ingresa el valor de tres variables: 

Control urbano: Es la capacidad del gobierno de controlar el crecimiento de la ciudad. A menor control urbano, mayor cantidad de asentamientos espontáneos y más alejados de áreas urbanas existentes. También, aumenta la probabilidad de que se urbanicen áreas naturales protegidas.
% de ocupación de baldíos: Es el porcentaje de urbanización de los baldíos intraurbanos. A mayor porcentaje de ocupación, menor la demanda de nuevo suelo para urbanizar.
Densidad de población: Es la cantidad de población que habita en una hectárea de superficie. A mayor densidad, menor la demanda de superficie de suelo para urbanizar.  

Dependiendo de los valores ingresados por el participante, el simulador arroja resultados cuantitativos de las siguientes variables: Demanda de suelo proyectada al año 2035, Superficie agrícola urbanizada, Superficie de Área Natural Protegida Urbanizada, Número de asentamientos espontáneos y Longitud de infraestructura por demanda de nuevos asentamientos. Adicionalmente, y quizá el resultado más elocuente, las variables anteriores se muestran en un mapa. La Fig. 2 muestra un comparativo de escenarios generados por el Simulador Urbano. A la izquierda un escenario donde el control urbano es extremadamente bajo, la ocupación de predios baldíos es solo del 10% y con una densidad de 10 habitantes por hectárea; y en el de la derecha con un mayor control urbano, una ocupación de baldíos del 50% y una densidad de población de 20 habitantes por hectárea. En ambos escenarios el nuevo crecimiento se muestra de color blanco, y las rectas azules son las nuevas líneas de infraestructura para alimentar a estos asentamientos. 

Fig. 2 Comparativo de escenarios de crecimiento urbano. Izquierda: bajo control urbano, reducida ocupación de baldíos y baja densidad. Derecha: mayor control urbano, mayor ocupación de baldíos y mayor densidad. Las áreas blancas representan nuevo crecimiento y las líneas azules, la infraestructura requerida.

La herramienta también puede utilizarse como un juego urbano de exploración. Por ejemplo, los participantes pueden probar distintos escenarios hasta identificar qué combinaciones de densidad de población y ocupación de terrenos baldíos permitirían absorber el crecimiento proyectado sin extender la ciudad hacia la periferia. 

Aunque fue desarrollado específicamente para San Quintín, su enfoque puede adaptarse a otras ciudades. Las variables, criterios y resultados tendrían que ajustarse a las características de cada territorio, pero se mantendría el mismo principio: permitir que la población explore escenarios, comprenda las relaciones entre decisiones y consecuencias, y participe con mayores elementos en la discusión de los instrumentos de planeación. 

El simulador forma parte de un proyecto financiado por el Consejo de Desarrollo Económico de Ensenada, a través del Fideicomiso Empresarial del Estado de Baja California. Fue implementado durante la consulta pública en coordinación con el Gobierno Municipal de San Quintín y posteriormente presentado en un evento del Foro Político de Alto Nivel de las Naciones Unidas, organizado por el Ministerio de Ciudades de Brasil, el Colegio de Jurisprudencia Urbanística CJUR Internacional y el Foro de Profesionales del Hábitat. 

*Dr. Javier Sandoval 

Modelador de sistemas urbanos, especialista en planeación urbana y territorial con más de 20 años de experiencia profesional en la viva intersección entre la tecnología y las políticas públicas

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