Novaceramic suministra materiales para proyectos de Vivienda para el Bienestar con enfoque en calidad constructiva, eficiencia energética y sostenibilidad
El Programa de Vivienda para el Bienestar no solo representa un reto por la construcción de 1.8 millones de viviendas durante el sexenio, sino también por la calidad de los materiales que formarán parte de los nuevos desarrollos. En ese contexto, Novaceramic participa como proveedor para proyectos que se desarrollan en distintas entidades del país, con una propuesta enfocada en resistencia estructural, aislamiento térmico y eficiencia constructiva.
Novaceramic abastece proyectos en distintas entidades
La estrategia impulsada por el Gobierno Federal contempla la edificación de viviendas con un precio aproximado de 600,000 pesos. Para atender parte de esta demanda, la empresa abastece proyectos desde sus tres líneas de producción ubicadas en Tlaxcala, con suministro hacia estados como San Luis Potosí, Colima, Hidalgo, Puebla, Estado de México, Veracruz, Tabasco, Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
Como parte de esta participación, Novaceramic desarrolla ladrillos y tabiques que cumplen con la normativa vigente y ofrecen propiedades de aislamiento térmico y alta resistencia mecánica. Estas características fortalecen el desempeño estructural de las viviendas y, al mismo tiempo, favorecen procesos constructivos más eficientes.
Además de su resistencia, los materiales cerámicos limitan la transferencia de calor entre el exterior y el interior de los inmuebles. Esta condición contribuye a mantener temperaturas interiores más estables, lo que puede disminuir la necesidad de utilizar sistemas de calefacción o refrigeración y reducir el consumo energético durante la operación de las viviendas.
De acuerdo con la empresa, este tipo de soluciones responde a una tendencia del sector de la construcción que prioriza materiales con mayor durabilidad, eficiencia y menor impacto ambiental. En ese sentido, la selección de insumos adquiere un papel cada vez más relevante, tanto por su contribución al desempeño de las edificaciones como por los costos de mantenimiento a largo plazo.
Asimismo, el ladrillo industrializado ha ampliado su presencia en proyectos de infraestructura social debido a su resistencia y facilidad de conservación. Su versatilidad también permite incorporar soluciones arquitectónicas que favorecen la ventilación y la iluminación natural, aspectos que inciden en la funcionalidad y habitabilidad de los espacios.
Colaboración público-privada, clave para cumplir la meta habitacional
El avance de materiales con mayor desempeño constructivo coincide con un momento en el que la política habitacional busca incrementar la oferta de vivienda sin perder de vista aspectos como la calidad, la durabilidad y la eficiencia de las edificaciones. Para Novaceramic, este objetivo requiere una mayor coordinación entre los distintos actores que integran la cadena de valor de la construcción.
Alfredo Martínez Alonso, presidente de Grupo Novaceramic, consideró que el desafío de la política nacional de vivienda trasciende el incremento en la oferta habitacional y exige replantear la forma en que se desarrollan los nuevos proyectos.
En ese sentido, el directivo afirmó que la coordinación entre el sector público y la iniciativa privada será un factor determinante para cumplir las metas del Programa de Vivienda para el Bienestar, ya que cada eslabón de la cadena de valor puede contribuir a acelerar la construcción y elevar la calidad de las viviendas.
«Es muy importante el cambio que está habiendo entre la colaboración del sector público y el sector privado. Para construir y cumplir los objetivos del ambicioso Plan de Vivienda hace falta una solución colectiva, es decir, que todos aportemos desde nuestros diferentes ámbitos a la cadena de valor», afirmó Martínez Alonso.
Con esta participación, Novaceramic busca contribuir al desarrollo del Programa de Vivienda para el Bienestar mediante el suministro de materiales que combinan resistencia estructural, aislamiento térmico y eficiencia constructiva, en un contexto donde la calidad de la vivienda comienza a consolidarse como un componente relevante de la política habitacional.








