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Materiales, clave para garantizar vivienda adecuada: especialistas

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Expertos advierten que priorizar costos sobre calidad pone en riesgo la habitabilidad, durabilidad y valor patrimonial de la vivienda

Durante el panel ‘La importancia de los materiales en la política de vivienda’, que se realizó en el marco del Foro Los Nuevos Retos de la Vivienda, especialistas coincidieron en que la calidad de los materiales será determinante para el futuro del sector habitacional en México.

En este contexto, Gilberto Méndez Pineda, director comercial de Industrias Novaceramic, enfatizó que el enfoque del sector debe cambiar de manera estructural.

“Hoy en México seguimos hablando del costo por metro cuadrado de construcción, pero muy poco del costo de lo que cuesta habitar esta vivienda. Reducir la vivienda a cuatro muros y una losa es simplificar uno de los activos más importantes que tenemos como sociedad”, afirmó.

Materiales, el ADN de la vivienda

Asimismo, el especialista subrayó que los materiales no deben considerarse como un elemento secundario, sino como la base del desempeño de la vivienda.

“Los materiales no son un insumo más. Los materiales son el ADN de la vivienda. Son los que definen su desempeño, los que determinan si una casa será confortable, si será durable, si generará valor o un problema futuro”, señaló.

En este sentido, Méndez advirtió que decisiones aparentemente menores pueden tener impactos de largo plazo en la calidad de vida de las personas

“Cada decisión que se toma en la etapa de diseño y construcción no impacta solo en el costo de la obra, sino en el costo de una vida familiar de hasta 50 años. La pregunta no es cuánto cuesta construir una vivienda, sino cuánto cuesta habitarla”, dijo.

Calidad vs volumen: el riesgo del modelo actual

De igual manera, los participantes del panel señalaron que, ante la presión por atender el rezago habitacional, existe el riesgo de priorizar cantidad sobre calidad.

“Existe una presión legítima por construir más, pero también existe un riesgo latente: que en esa búsqueda de volumen la calidad se vuelva una variable secundaria. Ese es un punto que no nos podemos permitir”, comentó Méndez.

Elección de materiales debe responder al entorno

Por su parte,  Roberto González Núñez, coordinador comercial de CALIDRA, destacó que la selección de materiales debe adaptarse a las condiciones específicas de cada región del país.

“No es lo mismo construir en el norte, en el centro o en la costa. Entonces, de ahí la necesidad de poder tener una diversidad de productos, o el mismo producto, pero con diferentes variaciones; es decir, acorde a las necesidades, al clima, a la temperatura.  Un material puede cumplir la norma, pero si no está diseñado para esa zona, no es el adecuado”, explicó.

En este sentido, se explicó que un mismo material puede comportarse de manera distinta dependiendo del contexto en el que se utilice, lo que puede derivar en problemas de desempeño, deterioro acelerado o incluso fallas estructurales si no se selecciona correctamente.

Además, los especialistas coincidieron en que la diversidad territorial de México exige soluciones diferenciadas, lo que implica no solo adaptar los materiales, sino también considerar variantes en sistemas constructivos, acabados y procesos de instalación.

Proceso constructivo, igual de importante que el material

Uno de los puntos más relevantes del panel fue que la calidad de los materiales por sí sola no garantiza una vivienda adecuada, ya que su correcta implementación en obra es igual de determinante.

“Podemos elegir el mejor material, pero si no lo colocamos de la manera correcta, se convierte en el peor de los materiales”, señaló Rosario Gutiérrez Morales, gerente de Diseño y Desarrollo de Proyectos con productos de valor agregado de Mexlam.

En este sentido, se destacó que gran parte de los problemas que enfrentan las viviendas —como grietas, filtraciones, humedades o deterioro prematuro— no necesariamente están relacionados con la calidad del producto, sino con fallas en su instalación, uso inadecuado o falta de supervisión.

Asimismo, los especialistas explicaron que aspectos como la correcta dosificación de materiales, el manejo adecuado de insumos, el cumplimiento de tiempos de obra y el seguimiento de especificaciones técnicas son elementos críticos que inciden directamente en el resultado final de la vivienda.

Capacitación y asesoría, claves para evitar fallas

Ante este panorama, los participantes coincidieron en que uno de los principales retos del sector es fortalecer la capacitación técnica en todos los niveles de la cadena de construcción, desde desarrolladores hasta mano de obra en campo.

“El producto puede estar certificado y cumplir con todas las normas, pero si no se aplica correctamente, no va a tener el desempeño esperado. La capacitación es clave para evitar problemas futuros”, señaló Roberto González.

De igual manera, se destacó que la falta de capacitación puede generar errores que, aunque parecen menores, tienen consecuencias significativas en el tiempo, como el uso incorrecto de mezclas, la sobreexposición a humedad o la mala instalación de elementos estructurales.

En este contexto, los especialistas subrayaron la importancia del acompañamiento técnico por parte de proveedores, quienes no solo deben suministrar materiales, sino también brindar asesoría sobre su correcta aplicación, así como capacitar a los trabajadores para garantizar su desempeño.

Hacia una vivienda centrada en la calidad de vida

Finalmente, los participantes coincidieron en que el sector debe evolucionar hacia una visión más integral, en la que la vivienda se entienda como un sistema que impacta directamente en la calidad de vida de las personas.

En este sentido, señalaron que es necesario cambiar la lógica con la que se evalúan los proyectos habitacionales, incorporando criterios como eficiencia energética, confort térmico, mantenimiento a largo plazo y valor patrimonial.

Además, coincidieron en que una vivienda adecuada no solo debe ser accesible en términos económicos, sino también funcional, segura y sostenible a lo largo del tiempo, lo que implica una mayor responsabilidad tanto para desarrolladores como para autoridades y proveedores.

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Fernanda Hernández

Reportera y redactora en Centro Urbano. Soy egresada de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (UNAM). Me interesa la cultura, el urbanismo y la arquitectura. Amante del mundo digital, el cine, la música, la lectura y la escritura.


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