Inicio / Opinión / En la opinión de / El papel del ahorro en el camino de tener tu casa

El papel del ahorro en el camino de tener tu casa

En la opinión de | Opinión | Perspectivas 2024 |

¿Qué tal si a través del ahorro se facilite el acceso a un crédito hipotecario o se puedan conseguir mejores condiciones para el mismo?

Por: Daniella Gurrea*

El Derecho a la Vivienda está reflejado en nuestra Constitución y, sin embargo, ponerlo en ese pedestal no basta para hacerlo efectivo porque más allá de lo bonito que pueda sonar reconocerla como un Derecho Humano o un satisfacer y/o bien social de primer orden, la vivienda, al momento de intentar ofrecer respuestas a sus inmensos retos, está ineludiblemente asociada a la capacidad de cubrir los costos que implican su producción, gestión y financiamiento.

La gente puede necesitar casa, pero nunca podremos considerar esa necesidad como una demanda verdadera, en tanto, quiénes la necesiten no tengan la capacidad económica indispensable para pagar los costos de comprarla, producirla o rentarla.

Hay que reconocerlo; la vivienda es un bien social, cuya atención se logra a partir de un bien económico.

El problema radica en que más de 70% de los mexicanos están en condición de pobreza, y en que más de la mitad de la población económicamente milita en las filas de la economía informal.

Asumir los retos de la vivienda empieza en reconocer esta realidad y el alcance de ambas variables, porque la pobreza otorga muy poca capacidad de pago a la gente, enorme problema que se agudiza pues además del tamaño del ingreso, hay que considerar la calidad de la fuente de empleo.

Si sabemos que más del 50% de población económicamente activa que trabaja en la economía informal, no cuenta con prestaciones de nuestro sistema de seguridad social, como la cobertura del IMSS o la afiliación a alguno de los dos grandes fondos de vivienda que tenemos en el país, Infonavit y Fovissste. Resulta claro que no será fácil cumplir con ese precepto de la Constitución.

Por supuesto, trabajar en la informalidad limita también las posibilidades de poder acudir a un banco o a una institución financiera en busca de un crédito para Vivienda. En dos temas radica la limitante de cobertura de la política de vivienda: pobreza, y calidad del empleo.

Llegado a este punto, hay también que decir que hay tres factores que inciden en consolidar capacidades financieras que hagan posible que una persona o familia atienda su reto habitacional, sin importar si lo que buscan es comprar, producir, mejorar o rentar una vivienda.

Y estos tres factores son: ahorro, crédito y subsidio.

El subsidio resulta indispensable para compensar las debilidades del ingreso de las personas, y puede venir en diferentes modalidades, siendo las más comunes: vía tasas de interés en los créditos hipotecarios y un subsidio directo al frente que permite pagar una parte de la casa, permitiendo reducir el monto de crédito requerido, o cubrir el diferencial entre el precio de venta y el monto autorizado de dicho financiamiento.

El crédito hipotecario es el protagonista de la película al hablar de vivienda, porque muy pocas personas pueden comprar una vivienda sin necesidad de un crédito. El reto grande es que las personas pueden obtener un crédito hipotecario, sea por parte de Infonavit o Fovissste, de la banca comercial o de cualquier otro intermediario financiero con participación en este mercado.

Dichos los alcances de crédito y subsidio, el ahorro es el otro gran factor que incide en la capacidad de compra de una Vivienda, aunque un factor poco desarrollado, en parte porque pareciera un lujo para la población de menores ingresos, pero, sobre todo, por la falta de productos que den sentido y hagan atractivo ahorrar.

¿Qué tal si a través del ahorro se facilite el acceso a un crédito hipotecario o se puedan conseguir mejores condiciones para el mismo?

¿Qué tal si el ahorro constante se convierta en complemento o sustituto de un análisis de Buró de Crédito o sea el factor que permita cubrir el diferencial entre la capacidad de compra y el precio de la vivienda?

¿Qué tal que el ahorro, como en el caso de Infonavit o Fovissste, haga posible que ese mismo ahorro sea la garantía o la fuente que permita que una persona obtenga un crédito para vivienda?

Sin duda el ahorro, crédito y subsidio, son solo buenas ideas en tanto no se profundiza en la arquitectura que los defina como instrumentos financieros con capacidad de impactar con potencia en un mercado.

Instrumentos financieros que hay que respaldar con un muy buen diseño de producto, que incorpore elementos como garantías y seguros, generados por empresas altamente especializadas, que con sus productos acoten los riesgos de las operaciones crediticias, y permitan que crédito, subsidio y ahorro se conviertan en variables que puedan aportar en el diseño de una ecuación ganadora.

No basta hablar de subsidio, crédito y ahorro…hay que reconocer sus capacidades y aplicarlas en forma inteligente, suficiente y oportuna, al momento de fortalecer las respuestas necesarias para hacer efectiva una política de vivienda que pretenda atender a todos los grupos de población.

*Daniella Gurrea es directora general de Genworth México

Tags

Columnista invitado


Utilizamos cookies de terceros para generar estadísticas y mostrar publicidad personalizada.