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¿Cuál es el estatus de la vivienda en México?

El reto habitacional en el país es enorme y en el Día Nacional de la Vivienda se abre una oportunidad para conocer qué hay en la materia y cuáles son los principales retos

En 2017, el Senado de la República aprobó por unanimidad declarar al 7 de febrero como el Día Nacional de la Vivienda. El objetivo de la medida, señalaron los legisladores, se centra en abrir el análisis sobre el diseño para la implementación de mecanismos que permitan atender los retos en la materia.

Y en esa lógica, esta fecha abre la oportunidad para revisar cuáles son los retos que enfrenta la vivienda en el país. Sobre todo, en línea con atender el rezago y la demanda creciente por soluciones habitacionales.

En este sentido, de acuerdo con datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en México, el rezago habitacional asciende a 14 millones de viviendas. No obstante, es precisos mencionar que no toda la demanda integrada en este rubro tiene que ver con la necesidad de soluciones de vivienda nueva, sino con mejoramientos o ampliaciones de los hogares existentes.

En relación, el Coneval detalla que la cifra de rezago antes citada representa que en 45% de las viviendas mexicanas, sus ocupantes requieren de una vivienda completa o de mejoras sustanciales a la que habitan. En tal sentido, Chiapas, Oaxaca y Guerrero se posicionan como las entidades con la mayor proporción de población en rezago, al alcanzar 78.2%, 77.8% y 72%, respectivamente.

“El rezago de vivienda se concentra de manera proporcional en mayor medida en las zonas rurales del país, 78.3 por ciento de las viviendas, en contraste con una incidencia de 35.4 por ciento en zonas urbanas. Resulta particularmente alarmante la proporción de viviendas que presentan rezago en el sector rural de Chiapas, donde 96.5 por ciento de las viviendas se encuentran en rezago”, señaló Coneval.

En cuanto al acceso a la vivienda, el Coneval destaca que el nivel de ingresos de la población mexicana es un obstáculo severo para que las familias puedan adquirir una vivienda. Al respecto, el Consejo expuso que la compra de vivienda nueva solo es accesible para quienes perciben más de cinco salarios mínimos; además, precisó que los “hogares pertenecientes a los primeros seis deciles de ingreso están prácticamente excluidos del mercado formal de vivienda al percibir un ingreso menor a cinco salarios mínimos”, y no poder acceder a mecanismos de financiamiento.

“A la luz del ingreso promedio mensual por hogar estimado a partir de la ENIGH 2016, resulta que los primeros seis deciles de la población, aproximadamente 73.6 millones de mexicanos, se encuentran prácticamente excluidos del mercado formal de vivienda al no percibir ingresos por hogar equivalentes a más de cinco salarios mínimos”, destacó el Coneval en el ‘Estudio Diagnóstico del Derecho a la Vivienda Digna y Decorosa 2018’.

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Por otro lado, Coneval señala que, del total del parque habitacional, 67.9% de las viviendas son propias, mientras que 15.9% se rentan; el organismo detalla que 14.1% son viviendas prestadas.

“Actualmente 30 por ciento de los hogares mexicanos –los primeros tres deciles- destinan una proporción de sus ingresos a la renta de su vivienda, mayor a la recomendada por ONU-Hábitat; las personas ubicadas en el primer decil de ingresos destina 61 por ciento para el pago de renta y el segundo y tercer decil 34 por ciento (ENVI, 2014), lo cual genera que se ubiquen en una situación de riesgo de no poder satisfacer otras necesidades básicas”.

Aunado a lo anterior, y ante la baja cobertura del mercado formal de vivienda, la autoproducción ha sido una venta de oportunidad para que las familias puedan acceder a una solución habitacional. En tal sentido, según los datos del Coneval, a la fecha, la autoproducción de vivienda representa 64.2% de la producción de vivienda en el país.

En relación, según lo difundido por el organismo, la autoproducción es la forma de producción de vivienda preponderante en la mayoría de los estados de la República, sólo con excepción de Quintana Roo, Nuevo León, Ciudad de México, Sinaloa y Yucatán.

“Este fenómeno presumiblemente representa una alternativa para hacerse de una vivienda, ante la baja cobertura del mercado formal de vivienda y el poco o nulo grado de penetración de créditos públicos y privados, así como de subsidios entre la población ubicada entre los deciles económicos menos favorecidos. Si bien según la teoría, un problema de la autoproducción de viviendas es la mala calidad en el diseño y materiales, al mismo tiempo ha sido apreciada como una modalidad que incrementa la aceptabilidad de la vivienda y puede llegar a fortalecer elementos comunitarios

Cifras en vivienda

Por otro lado, en relación al parque habitacional, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) pertenecientes a la Encuesta Nacional de Vivienda más reciente (2017), el número de viviendas habitadas en el país alcanzó las 34 millones 067,895 unidades. En tal sentido, según los datos, en este número de vivienda habitan 123 millones 569,401 personas.

Lo difundido refiere que el tamaño promedio de los hogares se ubica en 3.6 personas por casa, en donde la edad promedio del jefe o jefa se coloca en 49.3 años y el porcentaje de integrante por hogar en hacinamiento se ubica en 9.4 por ciento.

Del total de los hogares contabilizados, más del 70% se localizan en zonas urbana con arriba de 2,500 habitantes, es decir 94 millones 961,605 viviendas; mientras que 28 millones 607,796 de las casas contabilizas se encuentran en áreas rurales con menos de 2,500 habitantes.

En este sentido, del total de vivienda registradas, 92% se identifica en el rubro de vivienda unifamiliar, mientras que 6.5% son departamentos y 1.2% otro tipo de vivienda, entre la que se contempla casas en vecindades, cuartos de azotea o locales no construidos para habitación.

Cierre 2018

En relación a la actividad del sector en 2018, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), en el año que recién concluyó, se colocaron 1 millón 227,371 financiamientos, que representaron una inversión por más de 363,364 millones de pesos entre los diversos actores que participan en el financiamiento en materia habitacional.

En este sentido, Infonavit, la hipotecaria más grande de México, colocó en el año 538,517 financiamientos, es decir 36,535 financiamientos más de lo planteado para el ejercicio.

Según la información difundida por el organismo, del total de créditos otorgados, 58% se concentró en los deciles de ingreso más bajo, es decir 313,107 financiamientos se destinaron para trabajadores con ingresos de hasta 4 UMAs. Es preciso señalar que 170,703 créditos se otorgaron a derechohabientes con ingresos de hasta 2.6 UMAs, es decir 3,670 pesos al mes, mientras que 142,404 réditos se otorgaron a trabajadores con ingresos de entre 2.6 y 4 UMAs- 2,450 y 9,800 pesos.

 



Editor de Vivienda en Centro Urbano. Egresado de la maestría en Periodismo Político de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (EPCSG). Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Mexicana. Amante de la crónica y el reportaje. Admirador de Vicente Leñero y Miguel Ángel Granados Chapa.