La gentrificación modifica la vivienda, los comercios y los espacios de encuentro del Centro Histórico; organizaciones plantean alternativas para favorecer la permanencia de sus habitantes
La gentrificación no solo modifica los precios de la vivienda, también puede transformar los comercios, los espacios de encuentro y las relaciones vecinales de las zonas donde avanza. Bajo esta perspectiva, Proyecto Memorial Urbano realizó el recorrido colectivo Mapear la gentrificación, dibujar alternativas, con el propósito de documentar los cambios que atraviesan distintos puntos del Centro Histórico de la Ciudad de México.
La actividad reunió a más de 50 personas y contó con la participación de organizaciones, instituciones y redes vecinales, entre ellas la Clínica Jurídica por el Derecho a la Vivienda ‘María Luisa Marín’, Colectivo Edificio Isabel, Cuba 11 en Resistencia, Frente Anti Gentrificación, Gatitos Contra la Desigualdad, el Instituto de Estudios sobre Desigualdad (INDESIG), Fábrica de Periodismo, la Oficina para América Latina de la Coalición Internacional para el Hábitat y la Red Nacional por la Vivienda (RENVI).
De acuerdo con los organizadores, el recorrido buscó visibilizar las experiencias de personas afectadas por desalojos y las transformaciones de barrios donde algunos habitantes ya no encuentran las mismas condiciones para permanecer.
Casos muestran cambios en vivienda, comercios y espacio público
El recorrido comenzó en el Café La Habana, ubicado en Morelos 62 y con actividad desde 1952. El establecimiento sirvió como punto de partida para hablar sobre los espacios que mantienen actividades cotidianas y relaciones sociales en una zona que enfrenta nuevos proyectos inmobiliarios y turísticos.
Posteriormente, el grupo llegó a la Cantina La Reforma de Bucareli, en Bucareli 26. El establecimiento enfrentó, de acuerdo con Proyecto Memorial Urbano, un incremento de renta de 10,000 a 70,000 pesos y, pese a haber promovido un amparo, finalmente cerró sus puertas. Actualmente, el inmueble se encuentra rodeado por nuevos edificios destinados a la renta de corta estancia.
En la calle Artículo 123, la geógrafa y cronista Brenda Raya compartió los cambios que ha experimentado esta zona y su impacto en quienes la habitaban. El recorrido también abordó la situación de la población en calle y las prácticas de vigilancia del espacio público que, según los organizadores, acompañan las transformaciones de zonas sujetas a presión inmobiliaria.
Otro punto fue el Barrio Chino, donde el grupo analizó las modificaciones realizadas en el Parque Santos Degollado y las tensiones que, de acuerdo con los participantes, pueden surgir cuando las intervenciones del espacio público incorporan elementos de arquitectura hostil.
La jornada también incluyó el caso de Puerta Alameda, desarrollo de usos mixtos construido durante la renovación del Barrio Chino. El inmueble cuenta con 600 departamentos distribuidos en tres torres de entre 16 y 18 niveles, con superficies de entre 45 y 100 metros cuadrados. El proyecto permitió discutir cómo el precio de la vivienda puede determinar quién tiene posibilidades de permanecer en determinadas zonas de la ciudad.
Vivienda asequible y regulación, entre las alternativas planteadas
A partir de los casos revisados durante el recorrido, Proyecto Memorial Urbano planteó una serie de medidas relacionadas con vivienda, renta y participación comunitaria.
Entre ellas se encuentra la implementación de las acciones previstas en el Bando 1 Por una Ciudad Habitable y Asequible con Identidad y Arraigo Local, publicado por el Gobierno de la Ciudad de México el 16 de julio de 2025. El documento contempla 14 acciones para atender fenómenos como el encarecimiento de las rentas, la expulsión de habitantes y la sustitución de comercios locales. Entre sus medidas están la regulación de las rentas, el fortalecimiento de la vivienda pública en arrendamiento, la regulación de alojamientos de corta estancia y la creación de una Defensoría de los Derechos Inquilinarios.
Asimismo, el colectivo planteó ampliar las opciones de vivienda asequible mediante esquemas como la renta pública y establecer mecanismos para regular el mercado especulativo y los alojamientos de corta estancia. También propuso continuar con procesos de expropiación de predios que no cumplen una función social o que, según los casos documentados, fueron sustraídos a sus habitantes mediante irregularidades.
En materia de arrendamiento, el recorrido retomó la propuesta de Ley de Rentas Justas, Razonables y Asequibles que el Gobierno capitalino presentó en abril de 2026 y envió al Congreso de la Ciudad de México como parte de una ruta legislativa. La propuesta contempla límites a los incrementos de renta y medidas para ampliar la oferta de vivienda social y asequible, además de una Defensoría de los Derechos Inquilinarios.
A estas medidas, Proyecto Memorial Urbano propuso la creación de un protocolo contra los desalojos, información oficial sobre el número y tipo de desalojos que ocurren en la ciudad, así como acciones para proteger comercios, espacios comunitarios y redes vecinales.
Finalmente, el colectivo planteó fortalecer los mecanismos de participación de las comunidades en las decisiones relacionadas con las transformaciones de sus territorios. De esta manera, el recorrido colocó la permanencia de los habitantes, la vivienda asequible y la conservación de las dinámicas barriales como elementos centrales de la discusión sobre gentrificación en el Centro Histórico.





