El Plan General de Desarrollo de la CDMX incorporará planteamientos de ciudadanía, pueblos originarios y comunidades indígenas tras concluir consultas públicas
El Gobierno de la Ciudad de México concluyó el proceso de consultas públicas para la elaboración del Plan General de Desarrollo, instrumento que orientará la política urbana, social y económica de la capital en el largo plazo.
Las consultas se llevaron a cabo entre 2024 y 2025, mediante distintos mecanismos de participación que incluyeron foros abiertos, mesas de trabajo y ejercicios específicos con pueblos y barrios originarios, así como con comunidades indígenas residentes. En estos espacios, participaron habitantes, organizaciones sociales, especialistas y representantes comunitarios, quienes aportaron propuestas sobre temas como ordenamiento territorial, acceso a vivienda, movilidad, medio ambiente y desarrollo económico.
En conferencia de prensa, Pablo Yanes Rizo, entonces titular de la Secretaría de Planeación, Ordenamiento Territorial y Coordinación Metropolitana, detalló que este proceso buscó integrar una visión incluyente y de largo plazo para la ciudad. Señaló que las consultas permitieron recoger planteamientos directamente de la población, con el fin de incorporarlos en un instrumento de planeación que responda a las distintas realidades territoriales.
«Finaliza una provechosa etapa y continúa el proceso hacia la formulación y posterior aprobación, de un Plan General, que debe ser un factor de cohesión de la ciudad. Es muy diversa la ciudad y por eso, encontrar todas las voces y encontrar el espacio común, el terreno común de estas voces, es parte del desafío que tiene la elaboración de un documento, de la complejidad, que refleja la complejidad de la ciudad», señaló.
Asimismo, el funcionario explicó que el Plan General de Desarrollo tiene como objetivo establecer las bases para un crecimiento ordenado, así como definir criterios para el uso de suelo, la infraestructura y la provisión de servicios. Añadió que este documento se articulará con otros instrumentos de planeación, como el Programa General de Ordenamiento Territorial, para dar coherencia a las políticas públicas en la capital.
Por otra parte, indicó que el proceso incluyó ejercicios específicos dirigidos a pueblos y barrios originarios, así como a comunidades indígenas residentes, con el propósito de garantizar su participación en la definición del modelo de ciudad. Estos mecanismos contemplaron metodologías diferenciadas para recabar opiniones y propuestas en función de sus contextos sociales y culturales.
«Hoy finaliza una etapa, que es la etapa de la consulta, pero eso no significa que hoy se aprueba o queda de manera definitiva, el Plan General de Desarrollo. ¿Qué es lo que sigue? Sigue el proceso de reformulación del documento, que fue sometido a consulta. Se ha recibido ya la propuesta, las sugerencias que se han recibido en este proceso y que servirán para precisamente, formular un nuevo documento, que se enriquece con lo que la ciudadanía ha proporcionado», indicó.









