La noche del 19 de septiembre muchos tuvimos el privilegio de dar cobijo a familiares o amigos cuyas viviendas resultaron dañadas por un descomunal terremoto
Habría que empezar por decir que no hay vivienda indigna… Que cada familia construye la dignidad de su vivienda a partir de la solidez del hogar y del consecuente esfuerzo por dotar de dignidad incluso a los más humildes suelos, techos y paredes.
Claro que siguen haciendo falta viviendas en México… Pero no se equivoquen, porque al momento de traducir este rezago en demanda, buena parte corresponde a personas que prefieren rentar a comprar vivienda…