El proyecto ‘Living Strata’ plantea un museo que se concibió como una extensión del espacio público y del paisaje urbano
El estudio japonés SANAA, encabezado por los arquitectos Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa, liderará el diseño del nuevo Museo Nacional de Ecuador (MuNA), luego de que su propuesta fuera seleccionada tras una nueva evaluación del concurso internacional convocado para desarrollar uno de los proyectos culturales más importantes del país sudamericano.
La decisión pone fin a un proceso que generó un amplio debate dentro de la comunidad arquitectónica. A principios de julio, el concurso había otorgado el primer lugar a la propuesta ‘Echoes of the Sun’, de Estudio Campo Baeza en colaboración con MAODA; sin embargo, el resultado se anuló después de recibir críticas públicas sobre el proceso de selección, lo que derivó en una nueva evaluación y en la conformación de un jurado distinto.
Tras esa revisión, el proyecto ‘Living Strata’, desarrollado por SANAA junto con Estudio A0, Caá Porá Arquitectura y Jerome Haferd Studio, fue elegido como la propuesta ganadora para albergar la futura sede del museo nacional ecuatoriano. La decisión combinó la evaluación del nuevo jurado con un proceso de participación ciudadana.
Un museo integrado al paisaje urbano
Lejos de plantear un edificio monumental e independiente de su entorno, la propuesta apuesta por diluir los límites entre arquitectura, espacio público y paisaje.
El proyecto concibe al museo como un recorrido abierto donde jardines, plazas, terrazas y espacios culturales se entrelazan para formar una experiencia continua. En lugar de presentarse como un volumen aislado, el edificio se integra al terreno mediante plataformas escalonadas que permiten a visitantes y ciudadanos recorrer sus espacios incluso sin ingresar a las galerías de exposición.
Bajo esta visión, el museo busca convertirse en un nuevo punto de encuentro para la vida pública de Quito, combinando salas de exhibición con áreas verdes, programas comunitarios y espacios de convivencia capaces de mantener actividad más allá del horario de funcionamiento del recinto cultural.
La propuesta también incorpora criterios de flexibilidad para responder al crecimiento futuro del museo y favorecer distintas formas de apropiación del espacio, manteniendo una relación directa con el tejido urbano y el paisaje que rodea el predio.
Un proyecto para resguardar el patrimonio ecuatoriano
La futura sede del Museo Nacional de Ecuador busca responder a una necesidad histórica de la institución, cuya colección reúne alrededor de 1.2 millones de piezas arqueológicas, artísticas e históricas, aunque actualmente sólo una parte puede exhibirse debido a las limitaciones del edificio que ocupa en la Casa de la Cultura Ecuatoriana.
El nuevo museo se construirá en Quito y forma parte de la estrategia del gobierno ecuatoriano para dotar al país de un recinto capaz de conservar, investigar y difundir su patrimonio cultural bajo estándares contemporáneos.
La propuesta de SANAA busca responder a ese desafío mediante una arquitectura que privilegia la apertura, la accesibilidad y la relación entre cultura, naturaleza y ciudad.








