La transformación de los bienes raíces corporativos en América Latina enfrenta obstáculos que van más allá de la adopción de nuevas tecnologías. Las empresas de la región identifican factores regulatorios y operativos que pueden limitar su capacidad para adaptar espacios, operaciones y estrategias inmobiliarias a las nuevas necesidades del trabajo.
De acuerdo con el reporte Future of Work 2026: Navegando la complejidad de la IA en América Latina, elaborado por JLL Research, la complejidad regulatoria y de cumplimiento representa 35% de las principales restricciones para crear valor en bienes raíces corporativos. A este factor le sigue la escasez de mano de obra especializada en oficios técnicos, con 33 por ciento.
El resultado marca una diferencia frente al panorama global. Mientras que a nivel internacional las brechas de habilidades en inteligencia artificial y tecnología emergente ocupan un lugar central entre las limitantes, en América Latina los desafíos regulatorios y la disponibilidad de personal especializado adquieren mayor peso.
A estos factores se suman las brechas de habilidades en IA y las restricciones presupuestarias, ambas señaladas por 29% de las organizaciones. Por lo tanto, la transformación inmobiliaria enfrenta una combinación de condiciones que involucra tanto la operación de los edificios como la capacidad de las empresas para anticipar cambios en su entorno.
Regulación gana peso en las decisiones inmobiliarias
El reporte de JLL identifica a la regulación como un elemento que tendrá una mayor influencia en las decisiones de espacios corporativos durante los próximos años. El 46% de las organizaciones considera que las nuevas regulaciones relacionadas con bienestar, gobernanza de IA y expectativas comunitarias tendrán impacto en sus estrategias inmobiliarias.
Además, 35% señala la complejidad regulatoria y de cumplimiento como una de las principales restricciones para crear valor, porcentaje que supera el 30% registrado a nivel global. La volatilidad económica y las presiones presupuestarias también figuran entre los principales riesgos para los portafolios, con 36% de las respuestas.
Esta presión regulatoria no se limita al cumplimiento de disposiciones. JLL plantea que los cambios normativos pueden incidir en el diseño de oficinas, las inversiones, la gestión del talento, la sostenibilidad y la adopción de IA. Por ello, las empresas deberán considerar estos factores dentro de sus decisiones inmobiliarias y no únicamente como una obligación administrativa.
El impacto, además, presenta diferencias entre los mercados analizados. En Colombia, 46% de las organizaciones menciona el cumplimiento regulatorio como un riesgo, mientras que en Brasil existe una preocupación relevante por futuras regulaciones vinculadas con IA y espacios de trabajo. En Argentina, la regulación aparece relacionada con inflación, energía y cumplimiento.
En México, en cambio, el reporte identifica una menor preocupación regulatoria relativa y un mayor foco en ciberseguridad y en la incertidumbre sobre el impacto de la IA.
Talento especializado también define dónde ubicarse
La disponibilidad de personal capacitado representa el segundo gran desafío para la transformación de los bienes raíces corporativos en América Latina. El 33% de las organizaciones considera que la falta de trabajadores especializados en IA, análisis de datos y tecnologías emergentes puede limitar la evolución de sus estrategias inmobiliarias.
Sin embargo, la problemática no se concentra únicamente en los perfiles tecnológicos. La escasez de mano de obra en oficios especializados también adquiere relevancia y comienza a influir en las decisiones sobre ubicación.
De acuerdo con JLL, la disponibilidad de talento tendrá cada vez mayor peso en la selección de ubicaciones y en los métodos de reclutamiento. Esto significa que el acceso a trabajadores especializados puede convertirse en un factor para determinar dónde establecer operaciones, además de los costos asociados con la ocupación de los inmuebles.
Los datos por país muestran diferencias importantes. México registra 96% en el indicador relacionado con considerar nuevas ubicaciones para acceder a talento en IA, mientras que Brasil alcanza 96%, Colombia 85% y Argentina 68%. Al mismo tiempo, la escasez de trabajadores especializados en oficios clave registra 34% en México, 30% en Brasil, 31% en Colombia y 40% en Argentina.
El talento modifica la estrategia inmobiliaria
La disponibilidad de personal también se relaciona con la evolución de la fuerza laboral. A pesar de las dificultades para encontrar trabajadores con las capacidades requeridas, las organizaciones de América Latina anticipan un aumento neto de su plantilla y un rediseño de roles durante los próximos tres a cinco años.
En este escenario, la ubicación de los inmuebles corporativos adquiere una dimensión adicional. Las empresas no sólo deben considerar las características físicas y operativas de un espacio, sino también su acceso a los perfiles que requieren para sostener sus actividades.
JLL plantea que las organizaciones deben establecer mecanismos conjuntos entre las áreas legales, de cumplimiento y bienes raíces corporativos para anticipar cambios regulatorios. Asimismo, recomienda monitorear las normas relacionadas con diseño, construcción y operación de los inmuebles, además de incorporar el acceso a talento especializado entre los criterios de ubicación.
De esta forma, la transformación de las oficinas en América Latina avanza condicionada por factores que rebasan la tecnología. La regulación y la disponibilidad de personal especializado comienzan a tener un papel más relevante en las decisiones sobre dónde operar, cómo adaptar los espacios y qué capacidades necesitan las organizaciones para responder a la evolución del trabajo.





