Por Ricardo Carvallo*
Habitualmente la búsqueda de vivienda ha sido un proceso acompañado de estrés y largas horas tratando de que los filtros hagan un perfil lo más parecido posible a la casa o departamento de nuestros sueños. Aún hoy, en México conviven las plataformas de marketplace de inmuebles con las tradicionales lonas de “Se renta o se vende” afuera de casas y edificios. Sin embargo, es muy complementario el uso de herramientas tecnológicas – específicamente de inteligencia artificial (IA) – que tratan de hacer más fluida la experiencia de búsqueda.
En México, por falta de fuentes centralizadas y públicas de transacciones inmobiliarias, algo que todavía se ve en la industria es la duplicidad de anuncios y la falta de información clara o transparente sobre los inmuebles. En este contexto, la IA irrumpió con grandes cambios en el ecosistema inmobiliario, y ya vemos que ganan espacio interfaces conversacionales que puedan mejorar la experiencia de los usuarios al momento de usar las plataformas. Esto, indudablemente, obligará a que, quienes formamos parte del sector, continuemos innovando en la forma en que capturamos, estructuramos, entendemos y presentamos el inventario inmobiliario.
El mercado inmobiliario históricamente no se ha reconocido como uno de grandes innovaciones tecnológicas. Gran parte de mi carrera la he desarrollado en el sector de startups tecnológicas como Uber (transporte y logística) y Curatech (salud), y ahora en el sector inmobiliario, cuyo ecosistema proptech es uno de los más dinámicos e innovadores en la actualidad. Basta mencionar el ejemplo de QuintoAndar, el unicornio brasileño del sector de real estate, que acaba de lanzar su aplicación oficial dentro del ecosistema de ChatGPT. Esto permite buscar propiedades con el soporte de la IA de ChatGPT con todas sus funcionalidades. Con esto, la compañía se convierte en la primera empresa latinoamericana del sector inmobiliario en lograrlo.
Desde la perspectiva de quienes somos parte del ecosistema, esto abre una conversación interesante que estará girando alrededor de una obligada jornada de prueba y error. En ese recorrido, seguramente aprenderemos mucho sobre cómo acercarnos cada vez más a responder a las necesidades de los usuarios en cada mercado en los que operamos.
Durante mucho tiempo, el valor estuvo en concentrar inventario; y ciertamente es importante contar con opciones; pero en el contexto que describo, lo que observo es que el gran diferenciador es la calidad de los datos con los que contamos y la capacidad para interpretarlos a través de estas herramientas como la IA. Allí es donde reside la fortaleza para lograr la mayor personalización posible.
En México el potencial es enorme al tratarse de un mercado con gran necesidad de inventario inmobiliario para distintas necesidades: habitacional, oficinas, premium o de lujo, naves industriales, etc. Hay mucho trabajo por hacer para poder digitalizar el inventario disponible y ofrecer las mejores opciones a los usuarios finales en todo el país.
Mi lectura de la situación es clara: no estamos ante una tendencia pasajera, sino ante un cambio estructural en cómo se toman decisiones dentro del real estate. Además de en las búsquedas, la IA seguramente será utilizada para publicar propiedades de manera más eficiente y para acelerar transacciones inmobiliarias. El reto va más allá de la adopción o incorporación de tecnologías per se, sino que se trata también de hacerlo con criterio para ofrecer servicios de valor a nuestros usuarios, clientes y aliados generando un impacto positivo en el sector y en la sociedad.
*Ricardo Carballo
Country Manager de Inmuebles24









