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El reto de la inclusión en el sector de la Construcción

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A pesar de contar con un mayor grado de escolaridad, las mujeres trabajadoras de la construcción perciben un salario mucho menor que los hombres y tienen pocas oportunidades de desarrollo.

Por Roxana Fabris*

Aun cuando el mundo -y México no es la excepción- se encamina hacia una mayor equidad en el ámbito laboral, y año con año se abren más espacios para que las mujeres accedan a posiciones en todas las industrias y sectores, la construcción destaca como una de las que mayor rezago muestra.

La construcción es una industria históricamente dominada por los hombres, lo que ha dejado a las mujeres en una posición marginal en este sector. En años recientes, el porcentaje de mujeres en la construcción comenzaba a incrementarse, pasando de 4% en 2010 a 13% en 2018. Sin embargo, la pandemia afectó de manera importante el porcentaje de mujeres en la construcción, siendo ellas quienes mayormente perdieron sus empleos y sufrieron más para recuperarlos. Según datos del INEGI, la participación de las mujeres en la construcción disminuyó en 14% entre el primer trimestre de 2020 y el tercer trimestre de 2021.

En otras industrias, la recuperación del empleo femenino ha sido notable: en 2022 se lograron cifras históricas de participación laboral de las mujeres. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la participación laboral femenina registró el año pasado un nivel promedio cercano a 45%, con un pico de 46.7% en noviembre, el dato mensual más alto desde que se comenzó a levantar esta medición en 2005. Hasta diciembre de 2022, las mujeres representaban 40% de la fuerza laboral total del país y los hombres, 60 por ciento. Esto significa que el 100% de las trabajadoras que perdieron su empleo en abril de 2020 por la pandemia, lo recuperaron.

No ha sido así en la construcción. Con datos preliminares al cuarto trimestre 2022 del ENOE, no se ha logrado alcanzar la cifra de mujeres en la construcción previo a la pandemia, aunque en porcentaje, hoy nuevamente representan 10% del total de trabajadores de esta industria.  Sí, 9 de cada 10 trabajadores son hombres y solo una mujer.

Brecha salarial, gran reto

La situación no es muy distinta en otros países. En Brasil, el 13% de los trabajadores de la construcción son mujeres, mientras que, en Argentina, la cifra es del 7%, y en Chile, de solo 6 por ciento. En España, la participación de las mujeres en el sector de la construcción es de 9.6%.

En Estados Unidos, la participación de las mujeres en la construcción es de 10.3%, la proporción más pequeña de cualquier industria importante del país, aunque se dan pasos significativos, ya que el número de mujeres en la industria creció tres veces más rápido que el número de hombres en 2019.

Una diferencia notable en comparación de México es la brecha salarial; la construcción se destaca inmediatamente como la única industria importante en Estados Unidos que prácticamente no tiene brecha salarial de género: la mujer promedio en la construcción gana 99.1% de lo que el hombre promedio.

En contraparte, según datos del INEGI, en 2020, el salario promedio de las mujeres en la construcción era de 77% del salario promedio de los hombres en el mismo sector.

¿Por qué sucede esto si estadísticamente, las mujeres en la construcción cuentan con mayor grado de escolaridad que los hombres?

¿Por qué los puestos que ocupan las mujeres en la construcción son principalmente de limpieza, albañilería, soldadura y algunos puestos administrativos, cuando las mujeres constituyen hoy en día la mayoría de los ingresos de estudiantes a la carrera de arquitectura, pero solo unas pocas prevalecen en esta profesión?

Sí, son enormes los retos para lograr una mayor participación de las mujeres en la construcción, disminuyendo a la vez la brecha salarial. Una mayor participación de mujeres en la construcción que vaya acompañada de Protocolos que promuevan una cultura de respecto y equidad. Puede comenzarse por la implementación de políticas de igualdad salarial y de género, así como la creación de programas de capacitación y desarrollo para mujeres en la construcción.

Compromiso con la educación

Desde 2019, Construyendo y Creciendo incorporó la perspectiva de género en su visión, y desde entonces, ha redoblado esfuerzos para ofrecer a las mujeres, la oportunidad de estudiar y capacitarse en sus Aulas, mientras les acerca cursos y talleres que desarrollen sus habilidades blandas e impulsen su empoderamiento.

Muestra de ello es que, durante 2022 las Aulas de Construyendo y Creciendo ofrecieron educación y capacitación a 1,986 mujeres, que representaron 56.81% del total de estudiantes atendidos.

Hay que destacar también que 60.44% de nuestros graduados fueron mujeres, lo que habla de la voluntad de nuestras estudiantes por superarse.

Más de 400 nuestras estudiantes cursaron educación media superior durante 2022 y otras 144, decidieron iniciar la Secundaria.

Y no quiero cerrar este recuento sin reconocer a las 6 mujeres, trabajadoras de la construcción que durante este 2022 cambiaron su vida al aprender a leer y escribir; a las 9 estudiantes que concluyeron la primaria y las 36, que se graduaron de secundaria, en distintas obras en varios estados de nuestro país.

En Construyendo y Creciendo estamos convencidos que la educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo, y que, ofreciendo oportunidades de desarrollo a las mujeres, sumamos en la construcción de una industria más inclusiva, más equitativa y, por tanto, más sostenible.

 

*Roxana Fabris
Presidenta de Fundación Construyendo y Creciendo 

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