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Urbanización desordenada agrava retos de movilidad de la CDMX

Urbanización desordenada agrava retos de movilidad de la CDMX

La CDMX debe coordinar esfuerzos, públicos y privados, en movilidad, definiendo financiamiento, proyectos y áreas prioritarias

Actualmente, la Ciudad de México experimenta un crecimiento desordenado de población, lo que ocasiona que las autoridades tengan dificultades para proveer infraestructura suficiente para garantizar la calidad de vida de los ciudadanos.

Lo anterior también es causa de la congestión e inseguridad vial, contaminación ambiental y cambio climático, así como de la reducción de la productividad y la fragmentación social.

De acuerdo con el Índice de Movilidad Urbana 2019 de Deloitte, los retos que enfrenta la CDMX en materia de movilidad son: la falta de accesibilidad de transporte público en áreas suburbanas, el aumento del transporte privado y una infraestructura peatonal insuficiente. Si estas problemáticas no se resuelven, el crecimiento poblacional desordenado en la metrópoli agravará las condiciones de transporte.

Muchas ciudades del mundo han implementado el concepto de Smart Mobility (Movilidad Inteligente), que consiste en la inclusión de tecnologías disruptivas y economía compartida en el ámbito de la movilidad, lo que permite a las urbes atender los retos que enfrentan de forma más competente y eficiente, reduciendo costos y tiempos de viaje.

En la Ciudad de México también se ha implementado este modelo de movilidad, con la llegada de servicios de viajes bajo demanda como UBER, Cabify o DiDi, además de los Sistemas de Transporte Individual Sustentable (SiTIS), como motocicletas, bicicletas y monopatines eléctricos. Sin embargo, el potencial de estos medios de transporte no se aprovechará al máximo sin el desarrollo de infraestructura, proveedores de información, operadores y un asesor confiable de movilidad que permita la integración de todos los elementos.

Es por eso que el Gobierno de la CDMX debe coordinar esfuerzos, tanto públicos como privados, en materia de movilidad, y definir financiamientos, proyectos y áreas prioritarias. Asimismo, se debe trabajar en modelos de negocio que capturen el valor generado, y analicen y seleccionen las alternativas de financiamiento.