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Territorio, entre sabiduría popular mexicana, resiliencia y Coco Chanel

Por Gabriela Ramirez Verdejo

Como dice la sabiduría popular mexicana: El hábito no hace al monje, por más de moda y en tendencia que este una palabra o un concepto, utilizarlo todo el tiempo no nos transforma en automático.

Últimamente es muy común acompañar la palabra Ciudad de un apelativo, Ciudad policéntrica, Ciudad mixta, Ciudad transformadora, Ciudad resiliente; podría seguir enlistando apodos utilizados para la Ciudad, sin embargo, lo importante no es el “traje” que le pongamos, es la forma en que trabajamos en proyectos que quedarán asentados en esta.

De manera particular el tema de Resiliencia ahora suena en todos lados, incluyendo el marco normativo a nivel local y federal. El termino Resiliencia aparece como una visión en la Constitución de la Ciudad de México y a nivel federal en la Ley General de Asentamiento Humanos, Ordenamiento Territorial y Desarrollo Urbano (LGAHOTDU).

La LGAHOTDU establece la normas básicas e instrumentos de gestión para ordenar el territorio del país y el Sistema General de Planeación Territorial como parte del Sistema Nacional de Planeación. Esta Ley, tiene por objeto establecer los fundamentos para la creación de un Sistema General de Planeación Territorial, que sea congruente con la realidad territorial, dedica el Título Sexto a la Resiliencia Urbana donde define la importancia de generar ciudades más resilientes.

La Ciudad de México, Colima y el Área Metropolitana de Guadalajara son las ciudades mexicanas que forman parte de la red 100 Resilient Cities (100RC); desde el 2013 la Ciudad de México, junto con otras32 ciudades, forma parte de 100RC, tres años después se publicó la Estrategia de Resiliencia de la CDMX con cinco ejes estratégicos que sientan las bases de un proceso para llevar a la Ciudad a ser más resiliente.

En septiembre de 2017, el entonces Jefe de Gobierno Miguel Ángel Mancera, anunció la creación de la Agencia de Resiliencia de CDMX, el boletín del gobierno de la Ciudad de esa fecha además resaltó que es la primera en América Latina. Si bien la existencia de la Agencia y el establecimiento de una estrategia general representa un logro importante dentro del aparato administrativo del territorio de la CDMX habrá que preguntarnos porque sismos, inundaciones, actos de violencia siguen agarrándonos “con los dedos en la puerta”.

Visión, enfoque, objetivo o adjetivo, lo cierto es que la Resiliencia es uno de los temas de novedosos, hace treinta años la palabra era Ecología y desde hace más de quince la Sustentabilidad, en esta última se perdió el rumbo teorizando si era un proceso o un objetivo y demás nimiedades, sin tener absolutamente claro que es y sin generar ciudades sustentables.

Dada las características naturales y las funciones del territorio de la Ciudad de México, es necesario tener un sistema de acciones que permitan recuperarnos a corto plazo de manera eficiente ante algún evento extraordinario, es decir, ser una Ciudad Resiliente. Pero esto no es lo único, debemos de partir de criterios que antes de hacernos resilientes nos hagan precavidos, continuando con la sabiduría popular mexicana: ”ahogado el niño, se tapa el pozo” debe dejar de ser la base de los proyectos y políticas, es necesario que tengamos conciencia, respetemos y planifiquemos tomando en cuenta donde se localiza y cual es el tamaño del “pozo”, además de tener claro que la solución no siempre es taparlo.

Resulta preocupante que únicamente vayamos con la tendencia, rebautizando políticas y enfoques, tratando de meternos en un traje que no este hecho a la medida de nuestro territorio y condiciones sociales, culturales o económicas. No se trata de desechar o ir contra corriente, pero no podemos ser solo seguidores de tendencias.

Ya lo dijo Coco Chanel “una moda que no llega a las calles no es una moda”, me gustó esta frase para cerrar, me hubiera gustado hacerlo con una gran cita de un urbanista, un teórico que trabaje sobre la forma urbana o algún intelectual mexicano, sin embargo, no encontré ninguno que expresará y reconociera, número uno la moda y número dos la moda adoptada por la gente, reflejada en la calle. Creo que los que trabajamos con el territorio podemos ser un poco más Chanel, si vamos a imponer modas que respondan a la realidad y necesidad colectiva a través de instrumentos y un marco legislativo que pueda llegar a reflejarse en las calles.

Gabriela Ramirez Verdejo

Urbanista

Cuenta con más de 10 años de experiencia en planeación, ordenamiento, desarrollo y urbano. Ha participado en estudios e instrumentos de planeación a través de consultorías privadas. Se ha desarrollado en el ámbito ambiental con grupos interdisciplinarios en proyectos de escala regional. Participó como jefa de Ordenamiento Urbano Territorial y Ambiental en el Instituto de Planeación para el Municipio de Colima, ha desarrollado, adaptado e implementado metodologías encaminadas a hacer eficiente el proceso de análisis, planeación e instrumentación de proyectos y programas de desarrollo urbano. Actualmente asesora públicas y privadas, además de coordinar grupos de trabajo interdisciplinarios para el desarrollo de planes maestros.