Search

NAU contribuye al empoderamiento de mujeres en zonas urbanas

NAU contribuye al empoderamiento de mujeres en zonas urbanas

Es necesario tomar en cuenta las diferentes necesidades de la población para reorientar la manera en que se planifican y se gestionan las ciudades

La Nueva Agenda Urbana (NAU) es una herramienta que contribuye a la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres, a través de planificar una ciudad que tome en cuenta sus necesidades, con el fin de que estas puedan aprovechar libremente su contribución al desarrollo sostenible. Sin embargo, la NAU señala que las mujeres tienen diferentes necesidades en comparación a los hombres.

Movilidad

Según un estudio realizado por la Unesco en el 2016, el ritmo de vida y las situaciones para una mujer son cambiantes, dependiendo del entorno familiar, laboral y social. Las mujeres que tienen un trabajo a tiempo parcial y tienen hijos, realizan más viajes que las que trabajan a tiempo completo, además de que que llevan a la escuela tres veces más a sus hijos que un hombre.

Por otra parte, al querer usar un medio de transporte alternativo la inseguridad tiene una enorme influencia en las mujeres, es decir, la probabilidad de que un hombre utilice la bicicleta  es dos veces mayor a que una mujer utilice este medio de transporte, debido a la tasa de incidentes que implican al género femenino.

Vivienda, infraestructura y trabajo formal

A la hora de mantener la infraestructura de una vivienda en buenas condiciones para el bienestar familiar, el tiempo gastado repercute en agregar una carga de trabajo más para la mujer. Alrededor del 15% de mujeres habitan en viviendas con deficiencias en la estructura o espacio, entre ellas 42%-50% pertenecen a la población indígena.

En el caso de que la vivienda esté sin agua entubada, el tiempo dedicado a las tareas domésticas incrementa 15% y 40% cuando tienen que acarrear agua, por lo que las mujeres que trabajan destinan  62% de su tiempo no remunerado a tareas del hogar, mientras que los hombres destinan 21.1%.

Dado la escases de tiempo, solo 32.3% de los créditos que otorga el Infonavit son para mujeres que desean acceder al mercado.

Seguridad:

Los incidentes cada año incrementan, más de 1 de cada 4 mujeres han sufrido algún tipo de acoso sexual en el transporte público y 14% ha sufrido tocamientos o manoseos. Por la cantidad de incidentes que pasan a diario, el  8% de las mujeres ha tenido miedo de ser atacada sexualmente y 31% están preocupadas de ser víctimas de robos. En los peores casos 1.3% de mujeres han sido violadas.

Cabe destacar que, debido a los factores de inseguridad tanto en transportes como en las zonas urbanas de la ciudad, las mujeres se ven obligadas a reducir sus desplazamientos, lo que repercute en sus oportunidades laborales, de educación y sociales.

Ante los desastres naturales:

De acuerdo a UNDP Géneros y Desastres, una mujer es 14 veces más propensa a morir durante algún tipo de desastre natural que un hombre. En estos casos, dado que las mujeres son las responsables de los cuidados, agua y alimentos, la carga de trabaja aumenta.

De acuerdo con la información planteada, la información muestra que el urbanismo y la planificación de la ciudad tienen una enorme influencia en la vida de mujeres y niñas, así como al desenvolvimiento y aprovechamiento de oportunidades.

Estrategias para la igualdad de género en la planificación:

Localización equilibrada de equipamientos sociales (cuidado de niñas y niños, personas dependientes) que se encuentren cercanos a lugares de residencia o conectados de alguna forma  con transportes públicos.

Medidas favorecedoras para el acceso y seguridad de las mujeres a la tenencia de vivienda adecuada.

Mezcla de usos del suelo para facilitar y brindar eficacia a los accesos a servicios; y disminuir tiempo/costo que se destina al desplazamiento cotidiano.

Crear sistemas de movilidad cercana que tenga en cuenta los desplazamientos de las mujeres, conectando viviendas y educación, salud, y mercados, entre otros.

Adaptar los espacios públicos, para lograr a prevenir la percepción de inseguridad y los hechos de violencia de género, además de considerarse las necesidades de movilidad, recreación y convivencia.