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De cara al 2018: ¿qué viene para el sector inmobiliario?

Por Jaume Molet Pérez.

 

Estamos a cuatro semanas de que inicie el 2018, año en que la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI) planea llegar a su meta de inversión de 22 mil millones de dólares en seis años (2012-2018).

 

La cifra dada en junio de 2017 enfatizaba que del 100% de las inversiones de los integrantes de esta asociación, poco más del 60% estaba destinada a la Ciudad de México, 14 mil millones de dólares serán los que se inviertan en el desarrollo inmobiliario del mercado de bienes raíces más importante y grande del país.

 

Poco a poco los reportes del comportamiento del sector y mercado inmobiliario mexicano en el 2017 van dibujando un buen año, con todo y las incertidumbres con que inició el año, con todo y los desastres naturales que afectaron a varios estados del país, los indicadores permiten pensar en un crecimiento del 6%, esto según información difundida recientemente por la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (AMPI).

 

La AMPI también ha precisado un crecimiento del 30% en el desarrollo inmobiliario en destinos de playa y zonas de distintos Centros Históricos de algunas de las ciudades más importantes del país, esto último, coincide con las nuevas estrategias de desarrollo urbano que se están implementando en lugares como CDMX y Guadalajara, estrategias que ponen como uno de los ejes más importantes la redensificación de las zonas centrales.

 

Los buenos números del 2017 no sólo se reportan en los mercados principales, Ciudad de México, Estado de México, Monterrey, Guadalajara, Querétaro, Puebla, también en los mercados de las zonas fronterizas, sur y norte, Tijuana, Saltillo, Playa del Carmen, Mérida se desempeñaron bien, lo mismo otras ciudades del Bajío Mexicano: Aguascalientes y San Luis Potosí sobresaliendo y acaparando miradas.

 

Hablamos además de un crecimiento e impulso a todo el sector no solamente al subsector vivienda, que, si bien sigue siendo un motor primordial, ya no está sólo, la tendencia de usos mixtos que aprovechan un mismo espacio para desarrollar espacios corporativos con comercio, vivienda, hoteles, lugares de esparcimiento, consultorios médicos ha permitido un desarrollo más homogéneo y que responde de una manera más completa a la demanda que existe en el mercado.

 

Equilibrio, profesionalización, apertura económica, bono demográfico, buena disposición de la banca comercial y las instituciones gubernamentales para impulsar el crédito a la vivienda son las características con que el mercado inmobiliario de México recibirá el año 2018, año que, en Lamudi estamos vislumbrando como un ciclo de cambio, diversificación y crecimiento.

 

El nuevo y cambiante 2018

 

El 2018 es un año de cambio, un año que estará marcado por la contienda por la Presidencia de la República, carrera que sin duda impactará a todos los sectores económicos y sociales del país, incluyendo, por supuesto el inmobiliario. El fin de una administración, la incertidumbre de la que vendrá, el inicio de una nueva etapa serán los escenarios bajo los cuales todos nos moveremos.

 

Para nosotros en Lamudi, el 2018 también significará una reconfiguración del mercado inmobiliario, por supuesto, los mercados líderes seguirán siendo líderes, son demasiado grandes, están demasiado consolidados, tienen demasiada demanda para pensar que no continuarán atrayendo la mayor parte de las miradas e inversiones sin embargo, creemos que ciudades emergentes, destinos turísticos (playas, Pueblos Mágicos, ciudades coloniales) confirmaran su tendencia de crecimiento y atracción de inversión y demanda.

 

Se trata de una diversificación del mercado impulsada por la atracción de inversión nacional y extranjera en más ciudades del mapa de la República Mexicana, con la llegada de nuevas empresas, se crearán más empleos, lo cual inevitablemente atraerá la migración interna y el desarrollo inmobiliario y urbano.

 

La conexión entre crecimiento urbano y la presencia de empresas se hará más estrecha, vida social y vida económica son una dentro de las ciudades del siglo XXI y todo plan de crecimiento y calidad de vida va de la mano con la generación de mayor empleo e ingresos, con el crecimiento del PIB.

 

Los países emergentes como México son cada vez más atractivos para las empresas multinacionales, lo mismo comienza a suceder con las ciudades emergentes o secundarias, las multinacionales buscan sedes que ofrezcan seguridad, ubicación, conectividad, movilidad, calidad de vida.

 

Cada empresa busca la ciudad idónea para establecerse y lo que para algunos tiene de atractivo la CDMX, para otros lo tiene la forma en que Mérida se está posicionando, el ritmo de vida de San Luis Potosí, las ventajas que tiene Tijuana al estar en la frontera con Estados Unidos, así, 2018 será un año en el que veremos diversificación de estilos de hacer negocios, diversificación de formas de vivir, diversificación de oferta inmobiliaria.

 

El cambio, la innovación, el conocer a fondo el mercado para el que desarrollas tu oferta deben ser las directrices con las que se guíe el sector de los bienes raíces mexicano, las áreas de oportunidad y los retos que existen son enormes dependerá de todos nosotros estar a la altura de ellos.

 

Jaume Molet Pérez. Egresado de la Universidad Politécnica de Cataluña obteniendo el título de Ingeniero industrial. Por más de 10 años, Jaume ha sido consultor de estrategia y operaciones en grandes firmas de nivel internacional como AT Kearney, desarrollando estrategias de negocio para las firmas en Alemania, Reino Unido, Arabia Saudita y México, en el mercado Latinoamericano. Actualmente Jaume es Director General para Lamudi México.

@MoletJaum

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