La estrategia de Nueva York contempla inversión pública, cambios regulatorios y nuevos esquemas de financiamiento para incrementar la oferta habitacional
Nueva York busca acelerar la producción de vivienda ante la escasez de oferta que enfrenta la ciudad, mediante un plan que plantea construir 200,000 viviendas asequibles durante los próximos 10 años, además de preservar otras 200,000 unidades existentes.
La estrategia, denominada Block by Block: The Housing Plan for a New Era, fue presentada por la administración del alcalde Zohran Mamdani y combina inversión pública, reformas a los procesos de desarrollo, cambios en el uso de suelo y nuevos instrumentos de financiamiento para incrementar la producción habitacional.
El gobierno de Nueva York señaló que el programa estará acompañado por una inversión de alrededor de 5,000 millones de dólares durante los próximos dos años destinada a nueva vivienda asequible con renta estabilizada.
Asimismo, el plan contempla aprovechar terrenos propiedad de la ciudad tanto para proyectos completamente asequibles como para desarrollos de ingresos mixtos, además de integrar vivienda con equipamientos públicos como bibliotecas y escuelas.
Nueva York busca acelerar la construcción de vivienda
Una de las principales apuestas de la administración de Mamdani es reducir los tiempos necesarios para desarrollar nuevos proyectos.
Para ello, Nueva York puso en marcha iniciativas como Neighborhood Builders Fast Track, que permite precalificar desarrolladores de vivienda asequible y reducir de 18 a 10 meses determinados procesos de predesarrollo.
En conjunto con otros cambios en los procedimientos de revisión de uso de suelo, la ciudad estima que algunas iniciativas podrían reducir en más de dos años el periodo previo al inicio de determinados desarrollos habitacionales.
Además, mediante el grupo de trabajo SPEED (Streamlining Procedures to Expedite Equitable Development), el gobierno local identificó reformas destinadas a eliminar obstáculos administrativos y agilizar aprobaciones, financiamiento y ocupación de las viviendas.
De acuerdo con la administración, algunas de estas medidas permitirán reducir de 210 a menos de 100 días el periodo entre la conclusión de determinadas viviendas asequibles y la llegada de sus habitantes.
La estrategia también contempla nuevos instrumentos financieros, entre ellos un fondo revolvente que permita movilizar inversión privada hacia desarrollos asequibles que estén listos para comenzar obras, pero requieran financiamiento adicional.
Suelo público, otra pieza de la estrategia
El aprovechamiento del suelo propiedad de Nueva York tendrá un papel relevante para alcanzar las metas planteadas.
A través de la iniciativa Land Inventory Fast Track (LIFT), la administración identificó más de 100 terrenos propiedad de la ciudad en los cinco distritos con potencial para desarrollar más de 50,000 viviendas.
El gobierno neoyorquino prevé mantener esta cartera en expansión y lanzar solicitudes de propuestas para al menos cinco nuevos sitios cada año. Algunos proyectos también combinarán vivienda con infraestructura y servicios públicos.
Asimismo, la ciudad busca incrementar la producción habitacional en corredores con acceso al transporte público. Entre las primeras zonas consideradas se encuentran White Plains Road, en El Bronx, así como Coney Island y McDonald Avenue, en Brooklyn, donde se analizan modificaciones de zonificación para permitir nuevos desarrollos y vivienda permanentemente asequible.
Escasez de vivienda presiona a Nueva York
El impulso a la construcción ocurre en un contexto de baja disponibilidad de vivienda en renta.
La Encuesta de Vivienda y Vacancia de la Ciudad de Nueva York de 2023 ubicó la tasa neta de desocupación de vivienda en alquiler en apenas 1.41%, la cifra más baja registrada desde 1968.
Esto representaba únicamente alrededor de 33,210 viviendas disponibles para renta, dentro de un inventario superior a 2.3 millones de unidades ocupadas o disponibles en este régimen.
La disponibilidad era todavía menor entre las viviendas de precios más bajos. Para las unidades con rentas inferiores a 1,100 dólares mensuales, la tasa de vacancia fue de apenas 0.39%; mientras que en aquellas con alquileres de entre 1,100 y 1,649 dólares se ubicó en 0.91 por ciento.
Frente a este escenario, la administración de Mamdani plantea combinar la producción de nueva vivienda con la preservación de unidades existentes y medidas de protección a los inquilinos.
De esta manera, Nueva York busca incrementar su oferta habitacional mediante inversión pública, participación privada, suelo municipal y reformas regulatorias, con la meta de sumar 200,000 nuevas viviendas asequibles y preservar otras 200,000 durante la próxima década.





