La anticipación en materia energética posicionó a Querétaro como un destino para data centers y otras industrias de alta especialización
La disponibilidad de energía y agua se ha convertido en uno de los principales factores para definir la ubicación de nuevos proyectos industriales en México. En un contexto donde la infraestructura comienza a determinar la competitividad de los mercados, Querétaro destaca como uno de los estados que se anticipó a las restricciones energéticas y hoy capitaliza esa ventaja con la llegada de inversiones de alto valor agregado.
En conferencia de prensa, Vianey Macías, Head of Market Research de Spot2.mx, explicó que el estado comenzó a prepararse hace alrededor de cinco años, cuando identificó que la infraestructura energética se convertiría en un desafío para el desarrollo económico. Ante ese panorama, impulsó decisiones para fortalecer su capacidad eléctrica, entre ellas la adquisición de kVA y el desarrollo de subestaciones.
«Querétaro es uno de los ejemplos más puntuales en cuestión de infraestructura, tanto energética como de agua. Desde hace varios años se anticipó a los problemas de energía que hoy vemos con mayor intensidad y comenzó a tomar decisiones para fortalecer su capacidad», señaló.
Infraestructura impulsa la especialización en Querétaro
Esa planeación comenzó a reflejarse en la evolución del mercado inmobiliario del estado. De acuerdo con Macías, la disponibilidad de infraestructura no sólo permitió atraer nuevas inversiones, sino también impulsar una mayor especialización de las actividades productivas.
«En Querétaro se está dando la especialización de data centers; también estamos viendo una especialización no solamente del propio personal, sino también de los espacios», comentó.
La especialista explicó que este proceso responde a una tendencia que ha denominado smartshoring, en la que las empresas priorizan mercados con la infraestructura necesaria para operar desde el primer día.
«He hablado durante el último semestre del smartshoring y creo que Querétaro es el ejemplo perfecto, porque ahí se está consolidando la energía. Algo que necesita un data center para poder instalarse son dos cosas: agua y energía, y es una de las zonas donde lo podemos ver más reflejado», indicó.
Macías agregó que la disponibilidad de infraestructura también comienza a impulsar la llegada de industrias relacionadas con los semiconductores y la fabricación de productos médicos especializados, actividades que demandan servicios energéticos confiables y un alto nivel de especialización.
Aunque Querétaro concentra actualmente el mayor desarrollo de data centers, la especialista señaló que estos proyectos también empiezan a expandirse hacia la Ciudad de México y, en menor medida, hacia Coahuila. Sin embargo, advirtió que la disponibilidad de energía e infraestructura seguirá siendo el principal factor para definir su ubicación en los próximos años.








