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Flujo corporativo impulsa retail en Santa Fe

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Especialistas indican que el costo de renta de locales comerciales en Santa Fe aumenta en desarrollos vinculados a corporativos y usos mixtos

El corredor de Santa Fe mantiene su posición como uno de los mercados comerciales más atractivos de la Ciudad de México; sin embargo, la dinámica actual del retail en la zona muestra que el éxito de una marca ya no depende únicamente de la ubicación, sino de su capacidad para integrarse a ecosistemas corporativos y desarrollos de usos mixtos que garanticen flujo constante de consumidores.

De acuerdo con información de mercado difundida por Grupo FREL, el costo mediano de renta para un local comercial en Santa Fe se ubica en 580 pesos por metro cuadrado (m²) al mes, mientras que el rango donde se concentra la mayor parte de la oferta oscila entre los 500 y 650 pesos por metro cuadrado.

A estos montos se suman cuotas de mantenimiento que pueden alcanzar entre 68 y 90 pesos por m² o mensuales, dependiendo de las características del inmueble.

No obstante, la realidad del mercado comercial en la zona es mucho más compleja. Los espacios ubicados en desarrollos AAA o con certificaciones internacionales manejan esquemas distintos, donde las cuotas operativas suelen estar dolarizadas y los costos responden a factores que van más allá del metraje disponible.

El valor está en el flujo de consumidores

Para Paulette Lecuona, directora Comercial y de Marketing de Grupo FREL, actualmente existen dos mercados claramente diferenciados dentro de Santa Fe: el comercio tradicional a pie de calle y los locales integrados a complejos corporativos de alto nivel.

“El mercado comercial en Santa Fe está claramente dividido en dos realidades. No es lo mismo rentar a pie de calle que integrarte a la planta baja de un corporativo AAA. Las marcas que entran a estos edificios de primer nivel aceptan esquemas en dólares porque no están pagando solo por metros cuadrados; están pagando por un ecosistema seguro y, sobre todo, por un flujo de clientes corporativos cautivos que asegura su rentabilidad diaria”, explicó.

Esta tendencia ha fortalecido el papel de los desarrollos de usos mixtos, donde oficinas, comercio y servicios convergen para generar actividad constante durante toda la jornada laboral. En este contexto, la presencia de miles de trabajadores corporativos se ha convertido en uno de los principales activos para los operadores comerciales.

Tres segmentos dominan la demanda

Según el análisis presentado por Grupo FREL, la superficie mediana disponible en el mercado de Santa Fe alcanza los 181.5 m², aunque la demanda se distribuye en tres grandes categorías.

La primera corresponde a formatos compactos de entre 24 y 95 m², comúnmente ubicados en plantas bajas de edificios corporativos. Estos espacios son especialmente atractivos para cafeterías de especialidad, tiendas de conveniencia y showrooms boutique.

El segundo segmento, considerado el dominante en el mercado, comprende locales de entre 95 y 300 m². Este rango es ampliamente demandado por sucursales bancarias, restaurantes y farmacias que buscan atender tanto a residentes como a la población flotante de la zona.

Finalmente, se encuentran los formatos ancla, con superficies que van de los 500 a más de 1,200 m². Estos espacios suelen albergar gimnasios, clínicas de salud integral, centros wellness y academias especializadas, actividades que han ganado relevancia dentro de los complejos corporativos contemporáneos.

Bienestar y conveniencia ganan terreno

Lecuona destacó que los servicios relacionados con salud, bienestar y conveniencia se han convertido en componentes estratégicos para los desarrollos inmobiliarios de nueva generación.

“Los formatos ancla enfocados en el bienestar y la salud se han vuelto piezas fundamentales de los desarrollos de usos mixtos. El colaborador de hoy exige conveniencia, ya que quiere bajar del elevador y tener un gimnasio o un hub wellness a unos pasos. Esa comodidad es el verdadero lujo corporativo actual, y es el factor que empuja el valor de los espacios comerciales dentro de los grandes complejos de la zona”, señaló.

Además del flujo de usuarios, existen otros elementos que influyen en la viabilidad de los negocios. Entre ellos destaca la disponibilidad de estacionamiento, considerada una condición indispensable para el funcionamiento de establecimientos con alta afluencia de clientes.

Actualmente, el estándar predominante en Santa Fe exige la asignación de un cajón por cada 30 m² rentables, un requisito que puede determinar el éxito o fracaso de determinadas operaciones comerciales.

Con una demanda sostenida, una oferta cada vez más segmentada y el fortalecimiento de los desarrollos de usos mixtos, Santa Fe continúa consolidándose como uno de los corredores comerciales más relevantes de la capital, donde el valor de los espacios depende cada vez más de la experiencia, la conectividad y el acceso a consumidores cautivos que del simple costo por metro cuadrado.

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Redacción Centro Urbano


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