Tony Gebara advirtió que la relación con las autoridades se ha vuelto uno de los principales obstáculos para el desarrollo de vivienda
Uno de los principales obstáculos para el desarrollo de vivienda en México no es la falta de demanda ni de financiamiento, sino la complejidad de los procesos regulatorios y la relación con las autoridades, advirtió Tony Gebara, CEO de Rakennus.
Durante su participación en un panel sobre los retos del sector, el experto señaló que los desarrolladores enfrentan un entorno en el que los trámites y permisos se han convertido en un factor crítico que retrasa proyectos y eleva sus costos.
“Nos ven como el enemigo. Y por otro lado también nos ven como una fuente de ingresos. Eso es bien peligroso y también lo hemos permitido”, afirmó.
Permisos: el cuello de botella del sector
Gebara explicó que los procesos para obtener autorizaciones se han vuelto cada vez más complejos, con múltiples requisitos y tiempos prolongados que afectan la viabilidad de los proyectos.
“Cada vez que vas a ventanilla, cada vez que vas a oportunidades, siento que les encanta poner otro tipo de productos para que te confundan y para que alarguen y alarguen los procesos”, señaló.
Esta situación, dijo, genera incertidumbre para los desarrolladores, quienes deben asumir costos adicionales mientras esperan resoluciones administrativas.
Costos que se trasladan a la vivienda
Asimismo, el directivo advirtió que estos retrasos no solo afectan a las empresas, sino que terminan impactando directamente en el precio final de la vivienda.
“Lo único que sucede con eso es que encarecen los productos, encarecen el tiempo, bloquean los proyectos… y todo eso se va reflejando al final en el precio final de la vivienda”, subrayó.
Además, destacó que incluso cuando los desarrollos ya están terminados, pueden surgir nuevos obstáculos administrativos.
“Ya que sacas tu permiso, ya hiciste la torre, ya la vendiste… y ahora no hay jornadas notariales para poder escriturar. Es una locura lo que vivimos”, explicó.
Un modelo que busca adaptarse
Ante este entorno, Rakennus ha optado por un modelo distinto al desarrollo tradicional: la reconversión de edificios existentes en la Ciudad de México.
Esta estrategia permite reutilizar inmuebles y darles una nueva vida, aunque no elimina por completo los desafíos regulatorios.
“No es más fácil, pero es un poco diferente… siempre estás en una laguna que no puedes descifrar con claridad”, comentó.
Falta de coordinación institucional
El CEO de Rakennus también señaló que uno de los principales problemas es la falta de coordinación y claridad por parte de las autoridades.
“El pretexto que hoy más escucho es el agua, pero no hay organización ni orden donde también nos puedan invitar a participar en esas soluciones”, explicó.
Un reto estructural
Para Gebara, el desafío no tiene una solución sencilla en el corto plazo, ya que se trata de un problema estructural que requiere cambios en la relación entre el sector público y privado.
“No es fácil, tienes que seguir empujando, tienes que seguir intentando, proponiendo, estar cerca de las autoridades y también darles soluciones”, concluyó.









