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Lo que se viene en el Infonavit

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Una nueva etapa inicia en el Infonavit. Desde este 14 de diciembre, Carlos Martínez se convierte en el nuevo Director General del organismo y con ello se ubica ya en la historia como la persona más jóven que ha encabezado a este instituto.

En su primer mensaje como nuevo director del organismo, Martínez presentó su visión sobre los grandes retos del Instituto. Si bien el nuevo funcionario reconoce en el organismo finanzas sólidas, hay temas más allá de lo financiero que, asegura, se deberán atender para mejorar la operación del Instituto, como un cambio cultural, en donde el Infonavit se acerque más con la derechohabiencia y se reconozca a los trabajadores como “los verdaderos dueños del Instituto”.

Martínez ha insistido en esta visión, que acompaña con un diagnóstico en el que asegura que el organismo se ha alejado de la gente, por lo que dentro de sus ejes clave por atender se encuentra voltear la mirada hacia la cercanía con los trabajadores.

En una breve charla que tuve con el ahora Director General, precisamente hacía énfasis en este punto. A pregunta expresa de cuál consideraba era el mayor reto en el organismo, Martínez sin titubear dijo: “el cambio cultural, donde se vea a los trabajadores como los verdaderos dueños del Instituto”.

En el mensaje que ofreció en el marco de la Asamblea General 117 del Instituto, donde se aprobó su designación como Director General, Martínez señaló que tras realizar un análisis, la nueva administración implementará un plan inmediato con cuatro ejes, entre ellos, además de un plan para acercarse con el trabajador, medidas para reducir el gasto del organismo, así como bajar la cartera vencida.

Antes que llegara el día de su ratificación por parte de la Asamblea, Carlos Martínez ya había dado algunos visos de los temas que le preocupaban en torno al Instituto. Además de los puntos que dio a conocer como ejes prioritarios, el nuevo Director General ya habría puesto los ojos en temas como la vivienda deshabitada, así como el ofrecer más y mejores opciones de financiamiento a los trabajadores que menos ganan, pues como es sabido, este es uno de los nichos con los mayores retos: se sabe que a pesar que cuentan con la afiliación al Infonavit, para quienes ganan menos de 5,000 pesos el crédito no les alcanza para adquirir una vivienda.

Y en este contexto, si Carlos Martínez desea enfocar los esfuerzos en este proceso de «lavarle la cara al Infonavit» y hacerlo más cercano con la gente,  deberá sumar a los temas por atender, o aclarar según sea el caso, el de la tasa de interés que ofrece el Instituto. Muchas son las voces que recriminan que el organismo mantenga una tasa de 12%, superior a la que ofrecen los bancos. Incluso se multiplican los reclamos y calificativos en los que se ve al Instituto como un fraude, que se ha alejado de su visión social por no ofertar créditos baratos, y que piden un ajuste a la baja en la tasa.

Y en ese tema deberá poner atención, porque nada abona esta postura de los trabajadores que ven en el Instituto no un aliado, sino un negocio de unos cuantos. Sobre todo porque será importante enfatizar que hoy en día el organismo maneja un complemento de pago, que se convierte en un subsidio a la tasa, y que se ajusta dependiendo del nivel salarial del trabajador, con lo que a menor ingreso, menor tasa.

Lejos de estos temas que se ponen al centro de la agenda, sin duda el Infonavit se ha convertido en el motor del sector vivienda mexicano. En los últimos años, el organismo no sólo ha apostado por diversificar su oferta y consolidarse como una entidad financiera sólida que administra el ahorro del trabajador, sino que ha hecho esfuerzos importante para consolidar la construcción de mejores ciudades y caminar con la Nueva Agenda Urbana, todo esto con la premisa de «la vivienda centro del desarrollo urbano». Así, por ejemplo , el organismo ha apostado de manera importante en instrumentos como el Índice de Ciudades Prósperas, que permite realizar un diagnostico sobre la situación de los municipios en México en materia de desarrollo urbano. Este punto habla que el organismo no sólo se ha enfocado en su papel de entidad financiera, sino también en ser un actor con gran participación para transformar a la industria, y para no perder el rumbo, así deberá continuar. 

En ese sentido, hacia delante, la tarea del Instituto no sólo tiene que ver con su mandato de otorgar crédito accesible y rendimientos altos a la Subcuenta de Vivienda, entre lo que se incluye velar por las finanzas del organismo y mantener un manejo prudente de los recursos, como lo ha asegurado ya Carlos Martínez, sino que le tocará enfrentar, además de lo mencionado en párrafos arriba, desafíos importantes, entre ellos, la transformación digital tan necesaria para mantener al organismo como un referente, entender de mejor forma la realidad y necesidades de las familias mexicanas y a partir de ahí crear los productos financieros que les permitan atender su demanda habitacional, entre lo que se incluye no sólo compra, sino renta y renta con opción a compra. 

De cara a atender todos estos retos, en el marco del arranque de la nueva administración se alcanza a percibir sintonía y colaboración entre los diversos sectores que componen al Instituto. Y esperamos continúe en esa vía, para que el organismo se mantenga fuerte y haga frente a los retos, porque como se dijo en la Asamblea General, el tripartismo ha permitido grandes avances, ha sido la médula espinal del Instituto y sólo así podrá encarar los retos.

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Edgar Rosas

Editor en Jefe de Centro Urbano. Egresado de la maestría en Periodismo Político de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García (EPCSG). Estudió la licenciatura en Comunicación en la Universidad Mexicana. Amante de la crónica y el reportaje. Admirador de Vicente Leñero y Miguel Ángel Granados Chapa.


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