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Los caminos para el sector vivienda en la nueva normalidad

Los caminos de la vivienda-Revista Vivienda

Los actores involucrados en la vivienda, compradores, desarrolladores e inversionistas, deberán actuar con mesura y sopesar algunas variables antes de tomar una decisión

Ante un panorama desafiante en lo sanitario y lo económico, como consecuencia de la pandemia por Covid-19, el sector inmobiliario y los distintos subsectores en particular tuvieron un impacto importante en la dinámica que traían hasta hace poco más de 3 meses.

El segmento con mayor resiliencia fue el inmobiliario industrial y logístico, seguido por el de oficinas y ya, con mayores afectaciones el de la vivienda. Mientras que la peor parte les tocó a los segmentos retail y turístico, debido al cierre de centros comerciales y hoteles.

Así lo expresó Jorge Yarza Garrido, Socio Líder de Real Estate, Infraestructura y Turismo de Deloitte México y América Latina, quien ahondó en las acciones que sugiere tomar en el sector vivienda, así como los elementos a considerar en la toma de decisiones en los próximos meses, ante el contexto de incertidumbre que se vive a nivel global.

En entrevista con Revista Vivienda, Yarza destacó que en lo que respecta al consumidor final, es decir, a quien compran la vivienda, este debe sopesar tres factores: si tiene empleo, si tiene accesibilidad a una hipoteca y si el ambiente laboral invita a pensar que el empleo se conservará en lo subsecuente.

Sobre el desarrollador, abrió dos situaciones hipotéticas: si está comenzando el proyecto o si ya lleva más del 60%. En el primer caso invitó a la mesura y a revisar a profundidad los números, así como introducir los efectos Covid. Para el segundo caso, lo ideal, señala, es terminar el proyecto.

“(Si existiera alguna coyuntura económica) Ve, habla con tu banquero, (solicita) líneas de crédito, termina a como dé lugar tu obra porque no hay nada más desperdiciado que un proyecto al 70%; está un montón de inversión, el taxímetro puesto y no tienes manera ni de entregarle a los clientes, ni de tener un activo que pueda tener condiciones; en último caso negocia una salida pero con producto terminado”, destacó.

En cuanto al tema de inversionistas, este debe tomarse con la mayor precaución posible y no considerar que el sector ya está en etapa de remate.

“Para los inversionistas creo yo de que hay que aguantar. Hay inversionistas que ahorita sienten que esto ya es la oportunidad de movimientos buitres y que quieren llegar a comprar gangas. No creo que hayamos llegado al punto donde el sector está en remate”.

Escenarios para la recuperación

De acuerdo con el Socio Líder de Real Estate, Infraestructura y Turismo de Deloitte México y América Latina, existen 3 escenarios sobre los cuales vislumbrar en algún momento del futuro la recuperación económica, y por consiguiente, la recuperación del sector.

El primero, apunta Yarza Garrido, será de una recuperación rápida en forma de ‘v’, que implica el descubrimiento de una vacuna y un diciembre ‘libre de Covid-19’.

El segundo escenario, el más probable según los analistas de la firma, es en el que la recuperación se tomará su tiempo, de 14 a 18 meses, según las estimaciones de los expertos, y sería ideal, sugiere Jorge Yarza, que se mantuvieran en plantilla y en funcionamiento algunos elementos.

“El tema es que tienes que cuidar (…) tienes que mantener lo que son tus actividades fundamentales, mantener a tu talento clave, comunicarte con tus clientes, en el entorno donde ahorita te puedes comunicar con ellos que es el mundo digital”.

El tercer escenario se denomina economía de lenta recuperación estructural y tiene elementos característicos de las economías de la posguerra.

Respecto a la temática inherente a lo que viene después del Covid y las grandes preocupaciones que dejará a su paso en términos económicos, existe una disyuntiva aun mayor, que es la de los efectos del cambio climático, cuya inercia prevalecerá mucho tiempo más.

En tal sentido, Jorge reconoció que lo ‘verde’ y lo que tenga impacto social puede servir incluso para hacer llegar recursos que cubran las necesidades de capital en el desarrollo de proyectos, lo que a su vez permitiría encontrar dinero ‘más barato’ y diversificado.

“Antes decías ‘ya tengo el crédito puente, ya terminé’. Entonces, ahora te va a ayudar (…) dices ‘tengo el crédito puente, más un 5% adicional de bonos verdes si hago esto, más un 10% si además tengo un certificado sustentable porque me da acceso a otro tipo de fondos’…

“El crédito puente quizá, por decir un número, te cueste el 12%, pero hay un banco de inversión y de desarrollo alemán que te dice ‘si pones cosas verdes yo te lo presto al 8’, entonces tú mezcla empieza a ser más eficiente”, puntualizó Yarza.

Este texto fue publicado en la edición 126 / julio-agosto 2020 de Revista Vivienda



Integrante del equipo editorial en Centro Urbano. Egresado de la carrera de Economía (preespecialidad en Desarrollo Regional) en el IPN y de Matemáticas Aplicadas y Computación en la UNAM. Apasionado de los temas inherentes al desarrollo urbano-regional y estudios formales -e informales- sobre la ciudad y la economía urbana.