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Celebrando 10 años verdes en los mercados internacionales de capitales

Por Gabriel Espana

Era el invierno de 2007, año récord en nevadas, Washington DC estaba casi paralizada y en todos los noticieros no dejaba de hablarse del impacto del cambio climático en nuestras vidas.  Así pasaba en esa fría mañana de diciembre cuando en las oficinas del Banco Mundial de Washington DC se recibió una llamada telefónica desde Europa, se trataba de un grupo de fondos de pensiones sueco que manifestaba gran interés en invertir en proyectos que tuvieran impacto positivo en el clima a nivel global, reconociendo con humildad que no sabían como empezar o que hacer.

En menos de 18 meses después, el Banco Mundial emitió el primer Bono Verde, y con ello se creó una nueva clase de instrumento financiero para los mercados de capitales, conectando el financiamiento de los inversionistas con proyectos con alto impacto positivo ante el cambio climático. La emisión de este Bono Verde se convirtió en un hito histórico que reconfiguro la manera en que los inversionistas, los expertos en desarrollo, los responsables de la formulación de políticas y los científicos trabajaríanunidos, por un bien común para todos en el planeta.

Para 2018, el mercado de Bonos Verdes a nivel global llego a US$167.3 mil millones, lo que significo un nuevo récord, contando con emisores como Apple e instituciones bancarias globales de gran renombre.

La clave en la emisión de Bonos Verdes esta directamente relacionado con el uso de los recursos, el cual debe tener un impacto positivo en temas climáticos. Este impacto debe ser cuantificable y periódicamente medido, monitoreado y reportado a los inversionistas, esto último podría representar un costo adicional respecto de otro tipo de emisiones que no son verdes, sin embargo, el acceso a un grupo más grande de inversionistas comprometidos con temas ambientales verdes justifica el esfuerzo por medio de la creación de tensiones competitivas de mercado al incrementar el tamaño del mercado inversionista.

Mexico es líder en el mercado latinoamericano de Bonos Verdes con un total de 12 listados en Bolsa Mexicana de Valores totalizando $32,460 millones de Pesos, siendo Nafin el primer emisor de un Bono Verde para el mercado mexicano. Empresas como Rotoplas e Inmobiliaria Vinteson de los emisores privados más recurrentes en el país. La mayoría de los emisores de Bonos Verdes han levantado recursos para financiar vivienda sustentable, generación de energía eólica, agricultura, reforestación, manejo de agua y residuos, entre otros de alto impacto ambiental. Estos datos reflejan el interés de emisores e inversionistas locales, por lo que esperamos que este dinamismo continúe “infectando” a todas las contrapartes participantes en el mercado de capitales.

Ha tomado mucho tiempo llegar hasta aquí, pero el éxito de este relativamente ‘joven” mercado de capitales nos permite vaticinar buenas expectativas de largo plazo. Siempre y cuando temas como sustentabilidad y cambio climático sigan siendo parte de las prioridades globales, se puede predecir que los Bonos Verdes seguirán siendo parte de la ecuación que combate al cambio climático, lo que nos permitirá evitar en el futuro nevadas tan torrenciales como las sufridas en Washington DC durante aquel invierno de 2007.

Gabriel Espana

Inversionista en Proyectos de Alto Impacto en Mercados Emergentes.

Washington DC.

@Gabriel_Espana