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Hipoteca Inversa: una alternativa económica

 

El modelo busca entrar al país en beneficio del adulto mayor 

 

Acceder a una mayor pensión para las personas de la tercera edad, es accesible mediante el modelo de hipoteca inversa. Este permite aumentar el flujo de liquidez a través de la percepción de una renta derivada de la hipoteca de su patrimonio inmueble. El modelo, aplicado con éxito en países como España y el Reino Unido, espera paciente una normativa ajustada para su correcta aplicación en territorio nacional.

Con los avances médicos y la tendencia demográfica, se revelan desafíos sociales para una población con acceso a una mayor esperanza de vida. De acuerdo a proyecciones demográficas del Centro Latinoamericano de Demografía, la esperanza de vida promedio será de 85.8 años en 2050.

Esto deriva en un claro desafío para el país y la población de personas mayores; mantener el nivel de ingresos durante la etapa de retiro. Con un sistema de pensiones que apunta al colapso, aprovechar los bienes inmuebles para financiar el ingreso parece la solución más viable.

 

Modelo para la vejez en Europa

En España, desde el año 2007 las personas de la tercera edad tienen opciones para mejorar su situación económica. Aquellos dueños de sus hogares, acceden por ley al producto financiero conocido como Hipoteca Inversa.

Según estable la ley 41/2007 las personas mayores de 65 años o afectadas de dependencia o personas a las que se les haya reconocido un grado de discapacidad igual o superior a 33 por ciento, pueden, hipotecando su vivienda habitual, disponer (de forma periódica o en una disposición única) de un importe determinado y mantener su domicilio hasta su fallecimiento, explica para Capital de México la Asociación Hipotecaria Española.

Las normas españolas lo definen como el préstamo o crédito garantizado mediante la hipoteca sobre un bien inmueble que constituya la vivienda habitual del solicitante y cumpla con determinados requisitos.

En Reino Unido, la modalidad de hipoteca inversa funciona desde 1965, como producto enfocado a personas mayores de 55 años que buscan obtener ingresos a partir de sus propiedades. Dos tipos de productos permiten el uso del inmueble: la hipoteca vitalicia y el Plan de Reversión de Vivienda (Home Reversion Plans). Gracias a los altos niveles de propiedades pertenecientes a la generación de adultos mayores, se ha permitido ejecutar planes individualizados, los cuales permiten al propietario acceder a pequeños montos en una primera etapa, con el subsecuente aumento según incrementen las necesidades del beneficiado.

 

¿Cómo funciona la Hipoteca Inversa?

El propietario (mayor de 65 años) aplica su inmueble a una hipoteca inversa con la institución bancaria, la cual realizará un estudio del caso, el cual incluye un perfil del aplicante (edad, estado de salud, etc.) y el avalúo de la propiedad (estado del inmueble, ubicación en la ciudad). Una vez autorizado un porcentaje sobre el valor del inmueble, el propietario percibe una renta de manera periódica.

El préstamo no es reembolsable, por lo que ofrece al propietario un ingreso extra para su etapa de retiro, sin poner en riesgo la seguridad de su patrimonio, mientras éste se encuentre con vida.

“En el momento del fallecimiento del deudor o del último de los beneficiarios, si así se hubiese estipulado en el contrato, sus herederos podrán elegir entre abonar al acreedor hipotecario la totalidad de los débitos vencidos, con sus intereses, y mantener la propiedad del inmueble, o solicitar al acreedor que proceda a la ejecución de la garantía, establece la Asociación Hipotecaria Española sobre la situación.

 

Caso México: alto potencial

Según datos revelados por la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares, 82.4 por ciento de las personas mayores a los 60 años, son actuales dueños de su hogar. Esto arroja un total de 20 millones de personas de la tercera edad que podrían verse beneficiados con una renta mayor a la percibida por su pensión.

La única entidad con las regulaciones que permiten la hipoteca inversa es el Estado de México, aun cuando en realidad no existe institución bancaria ni aseguradora con la normativa necesaria para ofrecer este tipo de servicios.

El modelo no está absuelto de controversia. Sobre el tema, Rocío Bárcena, directora del Instituto para la Atención de los Adultos Mayores, ha llamado a un debate de expertos para encontrar todas las aristas del programa y definir la viabilidad del trámite en territorio mexicano.

Mucho más severa fue el comentario de Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Desarrollo Social en el Distrito Federal, quien acusó a la iniciativa de hipoteca inversa como un “fracaso en España” y una puerta abierta para el aumento de la usura de los bancos e instituciones bancarias en contra de los adultos de la tercera edad.

Para los proveedores del servicio de hipoteca inversa, resulta necesaria una campaña para informar a la población sobre los beneficios del producto, y revertir el estigma negativo que cargan las instituciones financieras privadas, específicamente en el tema hipotecario.

El ingreso de un porcentaje mayor de personas a la tercera edad con mayor esperanza de vida, demanda una solución viable para solventar sus gastos. Mientras el gobierno y las instituciones bancarias no sienten las bases para su aplicación en México, bien se podría estar perdiendo un excelente remedio para aumentar las finanzas de los abuelos.