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¡El verde está en boga!

AuraF (1)

Hoy en día la tendencia ser ecologista pues es común escuchar que todo mundo hable del medioambiente, el uso de productos biodegradables, las ecotecnologías, por ello, la industria de la vivienda no es la excepción.

Sin embargo, algo que no todos saben es que la sustentabilidad en las casas va más allá del uso de celdas solares, llaves especiales, filtros de agua, focos ahorradores y todos esos elementos que además de generar un ahorro económico ayuda a mitigar el efecto invernadero.

Reconozco que yo tampoco lo conocía, pero al cabo de un año adentrada en el sector inmobiliario gracias a Centro Urbano (recién cumplidito) y escuchar el discurso de diversos funcionarios, comprendí todo lo que engloba la sustentabilidad.

Específicamente, fue en el 5° Foro de Vivienda Sustentable del Infonavit  (FIVS) donde tomé una dosis de este tema, aunque difícil de digerir, no por toda la información, sino por el malestar que me invadió en la bella Mérida, pero esa es otra historia…

Regresando al tema, se me quedaron bien grabadas las palabras del director general del Instituto, Alejandro Murat: “La sustentabilidad es el hecho de que haya un beneficio económico, social y ambiental”, lo cual reafirmó Carlos Zedillo, subdirector general de sustentabilidad y técnica del Infonavit.

Lo anterior significa que para que se pueda decir que un proyecto es realmente sustentable tiene que incluir esas tres variables, lo cual implica ubicación estratégica y servicios cercanos para generar una calidad de vida entre sus habitantes.

Imagínense que yo viviera dentro de un desarrollo habitacional “sustentable” pero que estuviera a hora y media de mi trabajo -bueno a más de dos para que sea más ficticio jeje- y que tan sólo para salir de la unidad tuviera que caminar alrededor de media hora porque no tengo carro (esto no es ficticio mm), que según uno de los ponentes, es algo recurrente en el país. Con esta suma de horas perdidas en el traslado sería imposible tener tiempo de sobra para realizar otras actividades o convivir con mi familia.

Entonces, mi calidad de vida se vería mermada, que es la parte social, pero eso tan solo es el principio, ya que el elevado costo del transporte que requeriría para llegar a mi chamba podría hacer que invirtiera hasta casi el 50 por ciento de mi sueldo en ello -según estadísticas esto suceden en la población mexicana-, entonces ¿dónde quedó mi quincena?, ahí es donde viene la parte económica que ya no hace ese lugar tan sustentable.

Por eso a la hora de comprar un hogar no es suficiente con que te digan que es una vivienda ecológica o que esté respaldada por la Hipoteca  Verde del Infonavit, porque puede que ello únicamente garantice que se cumpla una de las variables, así que lo mejor es investigar la parte económica, ya que si bien el uso de ecotecnologías genera un ahorro a largo plazo, resultará un golpe a tus bolsillos en un principio, pero el golpe será continúo si esa vivienda está “lejos de la civilización” y sí tú también lo estarás de tu familia.



Egresada de la carrera de Comunicación y Periodismo en la FES Aragón, UNAM. Aunque se especializó en Televisión prefiere estar detrás de una computadora haciendo lo que más le gusta: escribir. Su mayor experiencia como profesionista la obtuvo en Diario de México Edición USA, donde fungió como coordinadora editorial. Siempre perfeccionista y responsable, ahora se desempeña como Editora en Jefe dentro de Centro Urbano.