No hay mucho que pensar al respecto… Siguen y seguirán faltando viviendas, porque al rezago acumulado y nueva demanda, habrá en forma recurrente que agregar la obsolescencia natural e inevitable del parque habitacional y, con todo lo que ello implica, el reciclamiento y los nuevos requerimientos urbanos.
Debo confesar que me apasiona la muerte, pero no me refiero a la cruel que te arrebata a un ser querido repentinamente o en la que, despiadada, lo hace poco a poco; tampoco aquella en la que ves saltar a alguien a las vías del metro, y cuya imagen aún permanece en mi mente…
Paradojas. Las ciudades nacieron para atender la necesidad de vivienda de la gente… Y sin embargo, hoy el monstruo se vuelve contra su creador y parece decidido a expulsar de su seno a la gente de menores ingresos y que es en consecuencia segmento mayoritario en que se acumula la demanda de vivienda y […]