No podemos normalizar crisis que tuvimos que haber previsto. Urge entender el futuro que queremos para sobre esa base asumir el reto de construir resiliencia urbana
El 2025 fue un buen año para la vivienda. Lo dicen los números de las vivienderas públicas y de otras grandes empresas de esta industria que se mantienen privadas, en un resumen que nos dice que el sector vivienda goza de cabal salud
Vinte cerró el 2025 reportando 15,681 viviendas vendidas, ticket promedio de un millón 22,300 pesos, y crecimientos de 18.1% en utilidad neta, 9.1% en ingresos y 8.5% en Ebitda
Una política de vivienda en renta tendría que empezar por garantizar que haya viviendas en renta, esto es, que hubiera lo que hoy no existe; una oferta adecuada al tamaño y características de la demanda
Será un año difícil, pero esa realidad no tiene por qué marcar lo que pase con una industria fundamental, porque si se hacen las cosas bien, también puede ser un año en que el sector inmobiliario podría meter muchos goles