La falta de nuevos desarrollos y el encarecimiento de la vivienda perfilan un 2026 con oportunidades en renta y redensificación
El mercado inmobiliario en México enfrenta un punto de inflexión marcado por el agotamiento del inventario, el incremento sostenido de los precios y una transformación en el perfil del comprador, de acuerdo con el análisis ‘Perspectivas inmobiliarias 2026’ de Tinsa México by Accumin.
Según el reporte, aunque la demanda de vivienda se mantiene activa, impulsada en parte por el fenómeno del nearshoring, el sector enfrenta un freno estructural derivado de la escasez de nuevos desarrollos y el encarecimiento de los activos inmobiliarios.
“Mientras la demanda de activos inmobiliarios se mantiene latente, impulsada en ciertas regiones por el nearshoring, el volumen de ventas y la originación de créditos se han topado con un freno estructural: los precios y la falta de nuevos proyectos”, señaló Justino Moreno, Head of Accumin Intelligence México.
Menos desarrollos, menos oferta
Uno de los principales retos del sector es la caída en la generación de nuevos proyectos. Mientras que entre 2016 y 2018 se iniciaban entre 120 y 150 desarrollos verticales por trimestre en la Zona Metropolitana del Valle de México, actualmente esta cifra ha disminuido a un rango de entre 45 y 60 proyectos.
Esta reducción ha provocado un agotamiento del inventario disponible, lo que, a su vez, abre nichos de oportunidad para los desarrolladores que logren superar retos como el financiamiento y los procesos de licenciamiento.
Precios al alza y auge de la vivienda usada
Asimismo, la limitada oferta de vivienda nueva ha intensificado la presión sobre los precios, provocando que más compradores opten por el mercado secundario.
De acuerdo con Tinsa, esta dinámica responde directamente a la ley de oferta y demanda: menos desarrollos disponibles derivan en mayores costos tanto en vivienda nueva como usada.
Rentas institucionales ganan terreno
Ante este contexto, el modelo de renta institucional (Multifamily) se perfila como una de las principales tendencias para 2026.
El informe destaca que, en corredores como Reforma, Condesa y Roma en la Ciudad de México, este tipo de desarrollos alcanza niveles de ocupación de hasta 95%, impulsado por la búsqueda de ubicaciones céntricas, amenidades y seguridad.
Construcción con señales de recuperación
Pese a que el sector de la construcción registró una contracción acumulada de 1.1% en 2025, las perspectivas para 2026 son positivas.
Tinsa proyecta un crecimiento de 2.1%, impulsado por el aumento en el presupuesto para obra pública, la política de vivienda y la reactivación del sector industrial vinculada al nearshoring.
Un comprador más racional
El reporte también advierte un cambio en el perfil del consumidor, que será más cauteloso y analítico al momento de adquirir una vivienda.
Factores como la reputación del desarrollador, las condiciones de pago y los tiempos de entrega serán determinantes en la toma de decisiones, en un mercado que no está detenido, sino en transformación.
Sector industrial: ajustes y oportunidades
En el segmento industrial, México mantiene su atractivo como plataforma para abastecer a Norteamérica, especialmente en el contexto del nearshoring.
Sin embargo, los nuevos desarrollos deberán cumplir con condiciones clave como disponibilidad energética, acceso a agua, conectividad logística y eficiencia operativa para captar la demanda.









