La participación de las mujeres en el financiamiento y la compra de vivienda en México ha crecido en los últimos años; sin embargo, persisten desigualdades
Por Rebeca Romero y Fernanda Hernández
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el análisis del sector vivienda en México muestra que la participación de las mujeres en el mercado ha crecido de forma sostenida en los últimos años, tanto en el acceso al financiamiento hipotecario como en la toma de decisiones para adquirir una vivienda.
Sin embargo, distintos indicadores muestran que aún persisten brechas estructurales relacionadas con el ingreso, el acceso al crédito y las condiciones habitacionales.
De acuerdo con información de la Asociación de Bancos de México (ABM), durante el primer semestre de 2025 las mujeres concentraron 44% de los créditos hipotecarios otorgados en el país, lo que representa un incremento de ocho puntos porcentuales respecto a hace 15 años. Este avance refleja una mayor inclusión femenina dentro del sistema financiero y en el acceso a instrumentos para la adquisición de vivienda.
La presencia de las mujeres también se ha fortalecido en las decisiones relacionadas con la compra de vivienda. Estudios del sector indican que alrededor de 45% de las decisiones de adquisición de vivienda están encabezadas por mujeres, quienes priorizan factores como el precio del inmueble, las condiciones de financiamiento, las recomendaciones y la confianza en el desarrollador al momento de elegir una propiedad.
Brechas en ingresos y acceso al financiamiento
A pesar de este avance, el acceso al crédito hipotecario todavía refleja diferencias importantes entre hombres y mujeres.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), los hombres suelen obtener un crédito hipotecario entre los 24 y 25 años, mientras que las mujeres acceden a este tipo de financiamiento entre los 34 y 35 años, una diferencia que se relaciona con factores como el ingreso y la participación laboral.
La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) muestra que los hogares con jefatura femenina registraron un ingreso corriente promedio trimestral de 71,190 pesos, cifra 12.4% menor al ingreso promedio de los hogares encabezados por hombres, que fue de 81,232 pesos.
Estas diferencias económicas influyen directamente en la capacidad de acceso a financiamiento y en las condiciones en las que las mujeres pueden adquirir o mejorar una vivienda.
Durante un análisis sobre inclusión financiera y desarrollo económico, María del Carmen Bonilla, subsecretaria de Hacienda y Crédito Público, señaló que la participación laboral femenina en México es de 45.7%, frente a casi 75% de los hombres.
Asimismo, Lourdes Colinas, oficial nacional de ONU Mujeres en México, indicó que actualmente las mujeres cuentan con 64% de los derechos legales que tienen los hombres, lo que refleja las brechas estructurales que persisten en el acceso a oportunidades económicas.
Vivienda, gasto y condiciones habitacionales
Las condiciones de acceso a la vivienda también muestran diferencias relevantes.
De acuerdo con datos recientes, 29.4% de las mujeres que viven solas en una vivienda rentada destinan más de 30% de sus ingresos al pago del alquiler, proporción que diversos organismos utilizan como referencia para medir la carga económica de la vivienda.
A ello se suman retos relacionados con la seguridad de la tenencia. Según la ENIGH 2024, 33.7% de los hogares con jefatura femenina que habitan en viviendas propias o en proceso de pago no cuentan con escrituras o estas se encuentran a nombre de otra persona, lo que puede limitar el acceso a financiamiento o a procesos de mejora de la vivienda.
Además, las condiciones del parque habitacional también reflejan la dimensión del problema. La Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) estima que cerca de una de cada cuatro personas en México habita en una vivienda en rezago. Dentro de este grupo, las mujeres representan 51.5% de la población, lo que implica que en nueve de cada diez viviendas en rezago habita al menos una mujer.
Inclusión financiera y desarrollo económico
En este contexto, especialistas señalan que fortalecer la inclusión financiera de las mujeres puede tener efectos positivos tanto en el mercado de vivienda como en la economía en general.
La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, señaló que una mayor participación femenina en la actividad económica y en el acceso al sistema financiero contribuye a mejorar la productividad y el bienestar de las familias.
“Aún estamos lejos de alcanzar una plena equidad de oportunidades entre los géneros. Esta situación implica un elevado costo de oportunidad en términos de crecimiento económico y bienestar social”, señaló.
La funcionaria agregó que una mayor inclusión financiera y autonomía económica de las mujeres puede incrementar la eficiencia y productividad de la economía, además de reflejarse en mejores condiciones de vida para sus familias y comunidades.
En conjunto, los datos muestran que la participación femenina en el financiamiento y en la compra de vivienda continúa creciendo en México. No obstante, factores como el ingreso, la regularización de la propiedad y las condiciones del parque habitacional siguen influyendo en el acceso de las mujeres a una vivienda adecuada.









